EFEValència

La fiscal pide una condena de 34 años de prisión para Stefan, un hombre a quien acusa de golpear a su pareja, Irina, asfixiarla con la almohada cuando estuvo aturdida y, tras alejar al hijo de ella del domicilio que compartían, quemar la casa para ocultar pruebas, sin avisar a un inquilino que se salvó del fuego por la intervención de la Policía.

La defensa, por su parte, ha negado estos hechos, supuestamente ocurridos en València en agosto de 2017 y que serán juzgados por un jurado, que se ha constituido este miércoles, en la primera jornada del juicio, en la Audiencia de València. Stefan solo ha querido responder a las preguntas de su abogado, y ha negado haberle hecho daño a Irina.

Según el relato de la fiscal el acusado mató a su pareja, e inmediatamente después, se llevó al hijo de ella a comer a una hamburguesería, donde lo dejó brevemente para acudir de vuelta al domicilio que compartía con la víctima y prender fuego a un colchón con la intención de borrar las pruebas del crimen.

El incendio pudo haber acabado con la vida de un hombre a quien la pareja había alquilado una habitación del piso, que dormía cuando sucedió todo y fue despertado por la Policía, que acudió ante la alarma de los vecinos.

El jurado ha escuchado a las acusaciones defender una condena por delitos de asesinato e incendio y a la defensa proponer la libre absolución.

Entre las acusaciones figura la Generalitat, que en función del acuerdo tomado por el Gobierno valenciano, se ha personado como acción popular en el caso, sumándose así a la acusación particular, ejercida por los familiares de la víctima, y a la Fiscalía. La iniciativa del Consell corresponde a que los hechos son calificados como violencia de género.