EFEValència

La fiscal pide cinco años de prisión para un hombre que atacó sexualmente a una mujer en la playa de Cullera (Valencia), después de acompañarla por varias discotecas en las que ella estuvo buscando a su hija.

Todo ocurrió, según ha explicado la fiscal y ha relatado la víctima, un 22 de julio de 2018, en medio de unas circunstancias extrañas que comienzan cuando la mujer, de nacionalidad lituana y mediana edad, decidió salir en busca de su hija porque la joven, a los dos días de haber celebrado su boda, había discutido con su reciente marido y había decidido salir de fiesta por las discotecas cercanas a su domicilio.

La mujer ha relatado que acudió al piso de unos vecinos para preguntarles cómo llegar a la discoteca en donde suponía que estaría la joven. En ese piso estaba el acusado, de origen paquistaní, que se ofreció a prestar ayuda. Eran las once y media de la noche.

La vista de los hechos que se ha celebrado en la Audiencia de Valencia este miércoles ha contado con los servicios de una traductora de lituano, porque la denunciante no habla apenas español, y otra intérprete del idioma pakistaní hablado por el acusado, quien tampoco domina casi nada el español. Ante esta circunstancia, la fiscal ha preguntado a la testigo cómo se entendía con el acusado: con gestos y algunas palabras en inglés, ha respondido.

Así, el joven acompañó hasta dos establecimientos de ocio nocturno cercanos a la mujer intercambiando gestos y algunas palabras en inglés. En ese idioma ella preguntó por su hija a los hombres que ejercían la seguridad en algunos de estos establecimientos, siempre según su relato.

Fue poco tiempo después, mientras se dirigían hacia la discoteca mayor de la zona, aquella en la que la víctima suponía que estaría su hija, cuando él la condujo a la zona más oscura de la playa, la derribó junto a unos arbustos y trató de violarla.

El agresor no consiguió consumar la violación porque en aquel mismo momento ella escuchó que pasaban varias personas y gritó pidiendo ayuda. Los jóvenes que acudieron pusieron en fuga al acusado, siempre según la mujer.

Por su lado, el reo ha negado esta parte final de los hechos, y ha relatado que fue ella quien le invitó a sentarse, le abrazó y trató de mantener relaciones sexuales con él quien, como no quería tener sexo con ella, se fue a su casa.

Sin embargo, la versión de la víctima se ha visto refrendada durante la vista de hoy por el testimonio de uno de los jóvenes que acudió en su ayuda.