EFEValència

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de València, María José Catalá, ha hecho efectiva este jueves la personación de su grupo municipal en la causa que investiga la estafa de 4 millones en la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y ha asegurado que el asunto es tan grave que el concejal y presidente de la EMT, Giuseppe Grezzi, "dimitirá y si no, lo cesarán".

Así lo ha manifestado en declaraciones a los periodistas antes de personarse en este proceso que investiga el juzgado de Instrucción número 18, según ha argumentado, "para tener acceso a toda la información" ante la falta "absoluta" de transparencia del gobierno municipal en este asunto.

Catalá ha reiterado su petición de dimisión o cese de Greziz y preguntada sobre si, en caso no suceder, se plantearía una moción de censura del alcalde, Joan Ribó, ha sentenciado: "Aquí va a haber un responsable y ya dije que todos los números los tiene Grezzi".

"Grezzi dimitirá y si no, lo cesarán. Se lo digo hoy y estoy segura de que esto se va a cumplir y no va acabar como pretenden Grezzi y Ribó -ha añadido-. Un señor al que le estafan 4 millones de la EMT no puede seguir gestionando dinero público".

"Esto va a terminar con su dimisión o su cese depende de la dignidad con la que quiera abandonar su cargo", ha insistido la edil popular.

Ha lamentado que en el asunto de la estafa el gobierno local "no" les ha facilitado "la información oportuna" ni "está desarrollando este proceso con absoluta transparencia" y que esa falta de documentación es "persistente".

Català ha recordado que desde el pasado día 10 en el que solicitaron información todavía no les ha llegado nada, salvo la información remitida por la presidenta de la comisión, en la que, en su opinión, falta información importante como la declaración jurada de la trabajadora despedida o los poderes y contratos de directivos.

"Ya no nos fiamos en absoluto de las palabras de Ribó ni de Grezzi", ha apuntado y ha recordado que durante el pleno sobre la EMT de este jueves "se conocieron cuestiones muy preocupantes, por un desliz de Grezzi, o por una falta de conocimiento de la gravedad de los hechos que estaba enunciando".

Además, ha incidido en que Compromís, en palabras del vicealcalde Sergi Campillo, aseguró que "no iba a tolerar que Grezzi tuviera que salirse de las sesiones de la comisión de investigación mientras comparecían los trabajadores a menos que expresamente el trabajador lo solicitara", como se aprobó con los votos de la oposición y el PSPV, su socio de gobierno.

"Es evidente que en esas condiciones ningún trabajador va a solicitarlo ni tampoco va a poder decir con franqueza la verdad de lo que pasó. Este ejercicio de Compromís es muy sospechoso", ha indicado y se ha preguntado "qué intentan esconder" y "qué miedo tienen".

"Tienen miedo de algo porque si no no pondrían a Grezzi a supervisar a sus trabajadores de la EMT", ha insistido Catalá, para quien Ribó en el pleno "no estuvo a la altura de lo que debería ser el alcalde de la tercera capital de España" sino que fue "soberbio, excesivamente risueño y muy faltón con la oposición", pese a ser un asunto "que va a costar dinero al bolsillo de los valencianos".

Ha manifestado que fue un "alcalde de barra de bar" cuando le mandó callar diciéndole que luego lo comentarían "con unas copas" y ha incidido en que "ni Grezzi está a la altura de la responsabilidad que tiene ni mucho menos Ribó de presidir la corporación municipal de València".

"Creo que ambos tienen que hacer una reflexión y el Partido Socialista espero que no se amilane y la presidenta de la comisión haga cumplir el acuerdo tomado y que Grezzi no participe en las sesiones en las que declaren los trabajadores", ha concluido. EFE

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