EFEValència

El expresidente de la Diputación de Valencia Alfonso Rus ha señalado este miércoles sobre las acusaciones del exgerente de Imelsa Marcos Benavent de que participó en el desvío de fondos públicos al club de fútbol Olímpic de Xàtiva que "todo es mentira".

Rus se ha pronunciado así a su llegada a la Ciudad de la Justicia de València, donde está citado a declarar ante el Juzgado de Instrucción número 9 en calidad de investigado a raíz de una declaración de Benavent en una causa que investiga un posible delito de malversación en caudales públicos.

El también exalcalde de Xàtiva con el PP ha señalado a los medios de comunicación que viene a "desmentir" las acusaciones del autodenominado "yonqui del dinero", al que ha acusado de ser "uncobarde" y ha añadido que por eso ahora intenta "tirar hacia arriba" en sus acusaciones, "porque realmente tiene miedo".

Ha recordado que fue la Diputación de Valencia la que presentó la denuncia por estos hechos, y a la pregunta de qué le parece pasar de querellado a imputado ha señalado que está "acostumbrado", pues ha indicado con ironía: "Yo estoy imputado desde que tomé la comunión".

Rus, quien ha señalado que la Ciudad de la Justicia ya parece su casa, ha indicado que es "bueno" venir a contar su versión y defenderse, y ha insistido en que Benavent "se ha visto acorralado" y lo que ha hecho ha sido "explotar" y lanzar acusaciones.

"Por lo menos daremos la cara, yo no me he ido a Ecuador ni a ningún sitio de estos", ha manifestado Rus, quien ha insistido en negar las acusaciones de Benavent y ha lamentado que "por desgracia" el exgerente de Imelsa fuera un hombre de su confianza, algo que pagó "políticamente".

Preguntado por dónde se quedó el dinero que supuestamente fue desviado, ha indicado que "lo cogió" Benavent y fue a parar a las discotecas que montó, ya que si lo tuviera en su poder "se habría quedado en Ecuador".

Ha asegurado que ya no se siente "víctima", aunque sí objeto de persecución, y ha destacado que jurídicamente puede defenderse, si bien ha indicado que ha tenido el problema de que "antes de hacer cualquier cosa ya era el culpable".

A la salida del juzgado, Rus, que ha sido increpado por varias personas que le han silbado y le han llamado "lladre" (ladrón), ha explicado que lo único que ha hecho ante el juez ha sido "aclarar que todo esto es un invento del responsable, del yonqui del dinero".

Ha dicho que le han preguntado si sabía algo de esto, a lo que ha respondido que la Diputación que él presidía fue la que denunció, pero no sabían "ni quién ni cómo", y ha insistido en que Benavent ha declarado "lo que le interesa" porque "ya ve la tronada encima y ha cambiado la declaración" para echarle las culpas a él y a otro.

Cuando los periodistas le han preguntado adónde ha ido a parar el dinero presuntamente desviado, ha señalado: "No lo sé, pero al bolsillo de él, ¿dónde tiene que ir?".

Fuentes conocedoras del caso explicaron en junio a EFE que Benavent responsabilizó a Rus de haber ordenado el desvío de los fondos de un contrato para la renovación del alumbrado público de Llutxent, que finalmente fueron a parar, según el testimonio del autodenominado "yonki del dinero", al Olímpic de Xàtiva.

Esta investigación, aunque se inició con anterioridad al conocido como caso Imelsa, que investiga el Juzgado de Instrucción número 18, se enmarca en la supuesta trama corrupta que desvió fondos públicos de la corporación provincial.

En función de los testimonios de los nuevos investigados, se podría conformar una nueva pieza separada de la causa matriz, han informado las mismas fuentes.

Este asunto, el desvío de más de 60.000 euros de un proyecto para la renovación del alumbrado de Llutxent, fue denunciado inicialmente por la Diputación de Valencia, cuyo entonces presidente, Alfonso Rus, responsabilizaba a Benavent y otro empresario, Vicente Calvo, de haberse quedado el dinero.

Sin embargo, tras la declaración de Benavent del pasado 7 de mayo, la participación de Rus ha pasado de querellante a investigado.EFE

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