EFEValència

Una empleada del servicio de soporte operativo de Caixabank sospechó de las posibles irregularidades de las transferencias hechas desde la EMT a cuentas en el extranjero y advirtió de este tipo de fraudes a la exdirectora de Administración de la EMT, ahora despedida e investigada, Celia Zafra.

Durante su declaración ante el Juzgado de Instrucción número 18 de Valencia, que investiga el supuesto fraude de cuatro millones de euros en la Empresa Municipal de Transporte de València, esta testigo también ha admitido que en una de las transferencias el sistema informático detectó una irregularidad (un posible "corta y pega") en las firmas necesarias, pero no hizo un seguimiento de esta "incidencia" y prosiguió con la transacción.

Ese juzgado investiga si unos defraudadores externos a la empresa suplantaron la identidad del presidente de la EMT, Giuseppe Grezzi, para solicitar a la exempleada de la EMT que hiciese un total de ocho transferencias a una cuenta de Bank of China de Hong Kong el pasado mes de septiembre.

Mediante este procedimiento, los estafadores se apoderaron de un importe total de 4.040.000 euros, y pretendían continuar con la operativa, que finalmente fue detectada.

Durante su comparecencia ante el juez instructor, según ha podido saber EFE de fuentes conocedoras de la declaración, la empleada de Caixabank ha explicado que Zafra constaba en la base de datos de la entidad bancaria como persona de contacto, pero no como autorizada para firmar operaciones.

Ha explicado que cuando le pasaron la llamada de Zafra para realizar la primera de estas transferencias no le pareció que fuese lo habitual, y así se lo comentó a su interlocutora, a quien informó, además, según su testimonio, de que se habían dado casos de fraude en este tipo de transferencias.

Tras verificar con ella el importe, el número de cuenta beneficiaria, el concepto y que disponía de las firmas de los apoderados, hizo la transferencia.

A preguntas de la letrada de la EMT, ha informado de que Caixabank dispone de un sistema de verificación de firmas, y de que en la segunda operación este sistema lanzó un aviso que decía "firma no OK, posible corta y pega", motivo por el cual pidió a Zafra que avisase a la directora de Gestión de la EMT, María Rayón, para que pasara personalmente por alguna oficina del banco para firmar.

Esta letrada ha preguntado a la empleada de Caixabank qué hizo ante este aviso del sistema de verificación de firmas, a lo que ha respondido que avisó a Zafra de que tenía que enviar los originales de las órdenes de transferencia firmadas por escrito, pero que no está previsto que se haga un seguimiento de este tipo de "incidencias" y que desconoce si en transferencias posteriores apareció de nuevo el referido aviso informático.

Además, ha admitido, según las fuentes consultadas por EFE, que tramitó la segunda transferencia sin verificar que efectivamente se hubiesen remitido al banco los originales de las órdenes escritas de la primera.

El letrado de la única investigada en este asunto, la exempleada de la EMT Celia Zafra, ha preguntado a la empleada de banca cómo reaccionó su defendida cuando le advirtió sobre la existencia de fraudes en operaciones similares, a lo que ha respondido que no recuerda sus palabras exactas, pero que asintió y que le dijo que hiciera la transferencia.