EFEAlicante

Una prima hermana del alcalde de Polop (Alicante) asesinado en 2007 Alejandro Ponsoda ha relatado ante el jurado popular del juicio que justo después del entierro el sucesor en la alcaldía y considerado principal cabecilla, el también popular Juan Cano, se dirigió a un restaurante y allí "brindó con champán".

Cano es uno de los siete acusados en este crimen junto al empresario del calzado Salvador Ros, el dueño y el gerente del club de alterne donde supuestamente se fraguaron los hechos, Pedro Hermosilla y Ariel Gatto, y los tres supuestos sicarios, todos los cuales se enfrentan a una petición de 25 años de cárcel por asesinato salvo los tres últimos, a quienes se demanda 27 al sumarse la tenencia ilícita de armas

Nieves P., prima del alcalde del PP asesinado, ha trasladado a los seis hombres y tres mujeres del jurado que un amigo le desveló que, justo después del entierro del alcalde, Cano se dirigió a la venta 'La Muntanya' de la cercana población de Benimantell con otras personas y que allí "brindó con champán".

Este episodio ha suscitado el interés de la presidenta del tribunal del jurado, la magistrada Cristina Costa, quien ha pedido el nombre de esa persona que le contó la situación.

La testigo ha continuado que, al enterarse, pidió a ese amigo informar de todo ello a la Guardia Civil pero que éste no lo hizo porque tenía "miedo" a la posible reacción de Cano, que en ese momento era el teniente de alcalde, concejal de Urbanismo e inminente presidente de la corporación de este pequeño municipio.

En su testimonio, esta testigo ha reiterado que Cano sentía "odio" hacia su primo, el alcalde, y ha asegurado que "lo humillaba y lo insultaba" mientras que Ponsoda "como era buena persona, no le contestaba".

Tras desmentir que su primo sufriera alguna enfermedad grave, en relación a las venéreas, de las que sí se ha acreditado en otras sesiones que Ponsoda padecía, ha relatado que poco antes de que se cometiera el crimen, en octubre de 2007, se cruzó con Alejandro Ponsoda en la puerta de su casa y le preguntó por unos "granitos" en la cara. "Son los sustos y disgustos", le contestó.

"Me quieren hace dimitir pero como me han elegido a mí, no me iré", prosiguió entonces antes de añadir que "también Juan Cano dice que antes de Navidades será él el alcalde".

La prima del alcalde fallecido ha aseverado que Cano odiaba tanto a Ponsoda como al resto de la familia por el simple hecho de "ser parientes", y ha asegurado que el sucesor de su primo les insultaba y les negaba el saludo al cruzarse por la calle.

En este punto, también ha afirmado que Cano no dio el pésame a la familia ni tan siquiera "una palabra de consuelo a las hijas ni a mi tío", en referencia al padre del alcalde, de quien ha señalado que fue quien hizo frente a los pagos del entierro.

Esta mujer, que está en tratamiento por problemas de sueño desde entonces, ha relatado que en el verano del año anterior, de 2006, trabajó en una tienda de zapatos de otro de los acusados, Salvador Ros, de quien ha dicho que frecuentaba prostíbulos, y ha proseguido que allí le vio junto a uno de los presuntos sicarios, Raúl Montero.

De esta manera, la prima del alcalde ha relacionado por primera vez en el juicio a estos dos últimos, pese a que sus defensas niegan que se conocieran en el momento del crimen.

Del mismo modo, Nieves P. ha asegurado que los habitantes de Polop de la Marina están "todos cagados" con respecto a Juan Cano porque, en referencia al círculo de éste último, "son gente a las que hay que tener miedo".

El crimen de Alejandro Ponsoda se produjo el 19 octubre de 2007 cuando regresaba a su domicilio, situado en la pedanía de Xirles, y según el sumario recibió tres disparos, aunque solo uno de ellos le impactó en la cabeza, lo que acabó provocando su muerte ocho días después en el Hospital General de Alicante.

Cano le relevó al frente de la alcaldía como número dos de la lista del PP hasta que, al cabo de dos años, fue detenido junto a los otros seis acusados por, supuestamente, orquestar y ejecutar el crimen con el móvil de un odio personal.