EFEBuenos Aires

Los políticos deben de convertir a la agricultura en la herramienta capaz de quebrar el ciclo de la pobreza en América, defendió hoy el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el argentino Manuel Otero.

"Se trata de promover acciones para la cohesión social y territorial de forma innovadora y audaz, de modo de quebrar el ciclo fatídico de la pobreza que crea más pobreza y responder eficazmente a las necesidades de generación de oportunidades para frenar el éxodo a los centros urbanos", sostuvo Otero en un artículo que publicó hoy en el diario bonaerense "La Nación".

Otero defendió en su artículo, titulado "En la agenda del desarrollo, que la agricultura debe ser protagonista" de ese abordaje, que "permitirá transformar a los agricultores familiares, claves para la seguridad alimentaria, en protagonistas de un cambio que les facilite el acceso a una nueva generación de tecnología".

Recordó el director general del organismo agrario de la Organización de Estados Americanos (OEA) que "los países más evolucionados, convertidos en verdaderas sociedades de la información y el conocimiento, son los que han trazado exitosas estrategias de desarrollo agropecuario y rural".

En este sentido, señaló que "en nuestro Continente, la mayor parte de los países debe completar ese proceso, para lo que es imprescindible incluir al sector agropecuario como una prioridad en las agendas gubernamentales" y aseveró que "recorrer ese camino permitirá cumplir con el objetivo de alcanzar un desarrollo armónico e integrado".

Para Manuel Otero, "esta necesidad imperiosa conlleva el entendimiento de la actividad agropecuaria con un enfoque renovado y esperanzador, capaz de impulsar oportunidades de progreso y agregación de valor, lo que demanda sólidas políticas de Estado".

Otero recordó que "muchos de nuestros países" no han adoptado el compromiso de poner la agricultura en el centro de su agenda política, en contra de lo que en su día acordaron EEUU y la Europa de la postguerra.

Por ese motivo, "deben y pueden revisar criterios que han creado inequidades, reforzando el acceso a educación, salud, infraestructura y conectividad en los territorios rurales para equilibrar su calidad de vida con la de las zonas urbanas", señaló.

Según Otero, "se trata de una apuesta segura, que construye ciudadanía y además capacita recursos humanos por la formulación de planes estratégicos enriquecidos por la cooperación técnica internacional, una de las avenidas por la que transitan las relaciones internacionales en la actualidad".

"Además de la dimensión solidaria -agregó-, esa cooperación tiene la capacidad de impulsar el desarrollo, al incentivar la modernización del sector productivo, la innovación de la gestión pública y el comercio".

"Su éxito -recalcó- depende principalmente de que sean implementadas a través de políticas con visión de largo plazo, que entiendan a la agricultura como una positiva actividad de transformación económica y social".

El IICA, organismo del sistema interamericano que reúne a 34 países y se especializa en promover el desarrollo agrícola y la seguridad alimentaria en el hemisferio, eligió a Manuel Otero como director general el 26 de octubre de 2017, cargo que sumió el 16 de enero de 2018.

Veterinario de formación, Otero tiene una trayectoria de 30 años en el IICA, organismo en el que en etapas anteriores se desempeñó, entre otros cargos, como representante en Brasil y en Uruguay.