EFESan Sebastián (España)

Diversificar el origen de sus turistas es el mayor reto del Gobierno de Uruguay en un sector en continuo crecimiento en los diez últimos años en este país que, además de mantener la visita tradicional de argentinos y brasileños, busca ahora seducir al público europeo con una oferta diversa y nuevos productos turísticos de calidad.

Así lo atestigua la presencia de la ministra uruguaya del ramo, Liliam Kechichián, en la reunión del Comité Ejecutivo de la Organización Mundial de Turismo (OMT), clausurada hoy en San Sebastián (norte de España), en la que el país suramericano ha participado por primera vez en la historia y que ha reunido esta semana a delegaciones de medio centenar de naciones, integradas por 250 personas, entre ellas 18 ministros y 17 embajadores.

"Hemos empezado a diversificar la oferta y crear nuevos productos para poder conquistar también otros mercados, especialmente el europeo, que reclama mucho turismo en espacios de naturaleza", explica Kechichián en una entrevista con Efe, durante la que ha recordado que los visitantes del Viejo Continente buscan también las "particularidades" de los destinos y vivir en ellos "experiencias" y "sensaciones" distintas, algo que su país "está tratando de ofrecer".

El Mundial de Fútbol que se celebrará en Rusia en junio y julio será un escaparate en el que Uruguay exhibirá su fuerza turística, aprovechando el tirón de figuras mundiales de esa nacionalidad, como Luis Suárez, del F.C. Barcelona; Diego Godín, del Atlético de Madrid; o Edinson Cavani, del Paris Saint Germain, a los que la ministra también calificó de "marca país".

En este ámbito, Kechichián recordó la candidatura que su país ha presentado junto a Argentina y Paraguay para celebrar la Copa del Mundo de 2030, cuando se cumplirán cien años de la celebración del primer Mundial, celebrado precisamente en Uruguay y que conquistó la escuadra celeste ante sus vecinos rioplatenses.

No obstante, además del incremento de visitantes europeos, la dirigente uruguaya aspira asimismo a aumentar las llegadas de viajeros procedentes de Perú, Colombia y México, "grandes emisores de turistas", en los que hasta hace poco su país no desarrollaba "una campaña promocional muy fuerte", pero que ahora disponen de una "conectividad aérea" directa con Uruguay.

Con el fin de atraer a estos nuevos visitantes, Uruguay cuenta con una oferta basada en la idea de lograr "turismo todo el año, en todo el país y para todas las personas", una política que le ha permitido un crecimiento continuado en los diez últimos años en el sector, con un aumento de turistas del 20 %, hasta los 4,2 millones, en 2017 y de casi el 11 % solo en el primer trimestre de este año.

Unas cifras que se han visto consolidadas gracias a distintas experiencias como las iniciadas por el Gobierno uruguayo en ámbitos como el "turismo náutico", que le han llevado a remozar las estaciones náuticas y pequeños puertos deportivos del país, además de crear un corredor náutico en el río Uruguay; el "turismo de naturaleza", el "idiomático", con estancias para estudiantes de español; y el "turismo LGTB", un sector para el que Uruguay resulta el país "más amigable de América".

El "turismo social", diseñado para los turistas nacionales "con menor poder adquisitivo", es otra de las iniciativas desarrolladas en Uruguay que cuenta también, desde fechas recientes, con la "novedad" del "turismo patrimonial" concebida como una "ruta" por los tres destinos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: Colonia Sacramento, el geoparque de las Grutas del Palacio y el Frigorífico Anglo.

Carlos López