EFEArequipa (Perú)

El español Joan Barreda voló hoy sobre las dunas de Perú para ganar la quinta etapa del Dakar y dejar atrás el desierto con sus opciones intactas de luchar por el rally, mientras que en autos, el español Carlos Sainz se quedó mano a mano con Stéphane Peterhansel tras el abandono de Sébastien Loeb.

Barreda (Honda) se adjudicó su segunda etapa en este Dakar 2018, la vigésimo primera en sus participaciones en el rally, con un golpe de autoridad que le permitió rehacerse en la clasificación general al escalar a la cuarta posición, tras recuperar un considerable tiempo que había perdido en la tercera jornada.

El castellonense atacó desde un inicio en esta quinta etapa, la última sobre las dunas del desierto de Perú, y le recortó más de 18 minutos sobre el líder del rally, el francés Adrien Van Beveren, del que ahora le separan apenas 7 minutos.

A pesar de que se encuentra muy resentido de una lesión en la muñeca izquierda, Barreda apretó sobre la arena, al aprovechar que esa superficie no le maltrata tanto la mano, y se reivindicó así como uno de los grandes favoritos del rally tras el abandono en la víspera del británico Sam Sunderland (KTM), vigente campeón del Dakar.

"Ha salido al final un buen día, como buscábamos. Hemos mantenido un ritmo muy alto durante toda la especial y al final hemos podido recuperar algunos de los minutos que perdimos el tercer día", comentó Barreda.

El español apuntó que todavía tiene "mucho retraso que recuperar" pero está convencido de que tendrá oportunidades en las próximas etapas.

También volvió a tener una destacada actuación el argentino Kevin Benavides (Honda), compañero de equipo de Barreda, que terminó la etapa en tercera posición y escaló a la segunda casilla de la general, a solo un minuto de Van Beveren, debido al descalabro del chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna), quien perdió casi media hora.

En autos ganó la etapa el francés Peterhansel (Peugeot), quien se afianzó en el liderato del rally, pero su compatriota y compañero de equipo Sébastien Loeb (Peugeot), quien era su principal perseguidor en la clasificación general, tuvo que abandonar al quedar su copiloto golpeado tras caer el vehículo a un agujero en el desierto.

El abandono de Loeb deja al español Carlos Sainz (Peugeot) como único rival con posibilidades cercanas de disputarle el rally a Peterhansel en un mano a mano durante las próximas etapas que se desarrollarán por Bolivia y Argentina.

Sainz cedió en esta quinta etapa más de 18 minutos sobre Peterhansel y se quedó en la general a media hora del galo, ganador de las dos últimas ediciones del Dakar y acreedor de trece victorias en el rally, seis en moto y siete en auto.

Tras la quinta etapa, la marca francesa Peugeot llega al primer tercio de la carrera con dos pilotos (Peterhansel y Sainz) en disputa por el rally, mientras que sus otros dos conductores (Loeb y Cyril Despres) están fuera de concurso.

Loeb pagó caro haber ganado la cuarta etapa celebrada este martes, pues hoy fue el primero de los autos en partir y tuvo que abrir ruta sin tener la referencia habitual de las huellas de las motos, pues estas hicieron un recorrido distinto al de automóviles y camiones.

Despres sigue en carrera, pero a muchas horas de distancia de la cabeza del rally, ya que en la víspera rompió una rueda trasera y no pudo llegar al campamento hasta esta madrugada, justo a tiempo para tomar la salida de la quinta etapa, la más larga de este Dakar para los autos.

El recorrido del día tuvo para los autos y camiones 934 kilómetros, de los que 268 fueron cronometrados, entre las ciudades peruanas de San Juan de Marcona y Arequipa.

En quads, la etapa se la adjudicó el debutante argentino Nicolás Cavigliasso, por delante del chileno Ignacio Casale, cuyo camino hacia la victoria en el rally se la ha visto facilitado en gran medida por los problemas que tuvo en el día el ruso Sergei Kariakin, su principal perseguidor.

En camiones volvió a ganar el ruso Eduard Nikolaev (Kamaz), vigente campeón, y siguió aumentado su ventaja sobre el argentino Federico Villagra (Iveco), al que esta vez le sacó casi una hora.

La sexta etapa del Dakar será la primera que se corra en altura, ya que partirá este jueves desde Arequipa y por primera vez el rally llegará a la orilla occidental del Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, con 3.800 metros sobre el nivel del mar, antes de cruzar a Bolivia y llegar a La Paz.

Fernando Gimeno