EFESantiago de Chile

Las elecciones presidenciales celebradas el pasado domingo son un ejemplo de la "férrea democracia" que Chile ha logrado construir en las últimas tres décadas, según la opinión de una delegación del Parlamento Europeo que estos días se encuentra de visita en el país sudamericano.

La comitiva del Parlamento Europeo considera un ejemplo de "férrea democracia" los comicios presidenciales del pasado domingo en el país, que dieron la victoria al expresidente derechista Sebastián Piñera.

Las votaciones chilenas "son una muestra de una democracia estable, predecible y con una fuerte tradición republicana", comentó a Efe el eurodiputado polaco Janusz Lewadowski, miembro del Partido Popular Europeo.

Entre los gestos que más llaman la atención están el hecho de que el candidato perdedor, el senador independiente Alejandro Guillier, fuera a saludar al ganador apenas un par de horas después de que se cerraran los colegios electorales y comenzara el recuento de votos.

Y también que la presidenta Michelle Bachelet mantuviera una conversación telefónica retransmitida en directo por todos los canales de televisión para darle la enhorabuena a Piñera, y que al día siguiente acudiera a su casa a desayunar para organizar el plan de traspaso de poderes.

Ver a la gente celebrando pacíficamente en las calles después de que se supiera que el candidato conservador se había impuesto por más de 9 puntos porcentuales al abanderado de la izquierda "fue algo muy interesante".

"Todo esto es una prueba palpable de una fuerte tradición democrática. Les felicito", enfatiza Lewadowski,

En los tres días de la visita oficial, la delegación de la Comisión de Industria, Investigación y Energía de la Eurocámara se ha reunido con los ministros de Energía, Medioambiente y Relaciones Exteriores.

También han mantenido encuentros con miembros del Senado y la Cámara de Diputados y líderes empresariales.

Además, han visitado las instalaciones en la capital chilena de la Agencia Europea Austral (ESO) para conocer las avanzadas investigaciones que llevan a cabo en los observatorios ópticos y radiotelescopios que operan en el norte del país.

Chile representa para la Unión Europea "un socio muy fiable", especialmente después de que en 2002 ambos firmaran el primer Acuerdo de Asociación de la UE con un país de América Latina.

Este tratado actualmente está siendo sometido a revisión para ampliar su alcance, ya que ambas partes reconocen que ha quedado desfasado y se ha visto superado por otros que la los europeos han firmado con socios de la región, como Perú y Colombia.

"Hay que poner al día este convenio, mejorarlo, ampliarlo, para así poder abarcar capítulos como energía, propiedad intelectual, protección de inversiones, pequeñas y medianas empresas", entre otras áreas, detalla Lewadowski.

Chile y la Unión Europea han fijado una ronda de negociaciones para enero próximo en la que esperan avanzar hacia la pronta firma del nuevo documento, ya que "no existe contraposición de intereses" entre ambas partes.

La confianza que da el país suramericano a la Unión Europea, principal inversionista en Chile, tiene que ver con una política exterior "de Estado y no partidista", subrayan los eurodiputados, quienes consideran este un factor que "da mucha continuidad" a la relación bilateral.

Uno de los aspectos que más valoran los integrantes de la Comisión de Industria, Investigación y Energía de la Eurocámara es el desarrollo que han tenido en Chile las energías renovables no convencionales en Chile.

Esto forma parte de una política impulsada por el Gobierno de la presidenta Bachelet que ha logrado "alcanzar antes de lo previsto la cuota del 20 % de renovables en la matriz energética del país".

Las medidas medioambientales que fomentan la lucha contra el cambio climático y la protección del entorno "colocan a Chile muy por delante de países de la Unión Europa" y, por supuesto, también de otros socios latinoamericanos, destacan los integrantes de la Eurocámara.