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  • Lucía Megías enseña a los niños uruguayos los "grandes valores" de la obra cervantina
  • Montevideo, 3 may (EFE).- El presidente honorario de la Asociación de Cervantistas, José Manuel Lucía Megías, inició un viaje a Montevideo con una visita al Colegio Español de la capital uruguaya con el fin de acercar a unos 200 niños -"el público más exigente"- los "grandes valores" de la obra de Miguel de Cervantes.

    Lucía Megías dijo en declaraciones a Efe que "es un reto" y "un desafío" transmitir a los niños y jóvenes "lo importante que es no ya solo el Quijote y Cervantes, sino la lectura y la literatura" en la construcción de la personalidad y de una sociedad mejor.

    Es por eso que este catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en la obra de Cervantes (1547-1616) optó por comenzar su visita a Uruguay para presentar frente a los niños de esa institución su último libro, "La Juventud de Cervantes", consagrado a los años de albor del autor del Quijote.

    En el Colegio Español Cervantes de Montevideo, el profesor universitario respondió una a una a las numerosas dudas de los curiosos escolares sobre la vida del máximo exponente de las letras hispánicas, e hizo especial hincapié en los "grandes valores" de su obra.

    Así, destacó el mensaje de "diálogo" en la obra de Cervantes, ya que en la misma "los personajes mejoran porque dialogan, y dialogar no significa solo hablar sino también escuchar".

    "El diálogo común creo que es algo que si lo tuviéramos en nuestras sociedades como un elemento común de comportamiento realmente seríamos mucho más cívicos y mucho más cervantinos", aseveró.

    También la "voluntad", que interpela e invita a "cambiarse a sí mismo para mejorar y ser más propicio a la sociedad y más generoso con todos los demás, pero también para intentar cambiar la sociedad de modo que sea también más generoso con los más desfavorecidos".

    Del mismo modo, en el Quijote la voluntad se expresa en su personaje cuando lucha contra los molinos, y enseña a "ser lo que uno quiere ser y no aceptar las condicionantes del mundo".

    "Son enseñanzas que están en el Quijote y que un niño las ve claramente y no solamente se queda en la anécdota de la caída o del golpe, sino también en lo que consigue luego, levantarse. Eso es lo importante de Cervantes", explicó.

    El libro que Lucía Megías llegó a presentar a Montevideo es el primer tomo de una biografía que estará compuesta de tres volúmenes, en la que busca mostrar a "un Cervantes diferente".

    "No tanto porque sepamos más de él sino porque he intentado situarlo en su época, en ese siglo de oro fascinante", matizó sobre su libro "La Juventud de Cervantes".

    En la obra, Cervantes aparece como una persona en construcción, al igual que muchos otros de su época, primero intentando ser el secretario de una familia nobiliaria, luego como soldado que se estrena en la batalla de Lepanto y en Tercios italianos y, más tarde, en sus cinco años de cautiverio en Argel.

    "Ha sido una apuesta de ofrecer una nueva cara de Cervantes, un Cervantes más humano, más del tú a tú, más de mirarle a la cara. Ha sido muy bien acogido por la gente porque está un poquito harta del mármol, del bronce, de las grandes solemnidades. Al final lo que quieren es tener a la persona para disfrutar de ella", expresó el filólogo.

    La visita de Lucía Megías se enmarca en los festejos del cuarto centenario de la muerte de Cervantes en Montevideo, sitio que ha sido designado "Ciudad Cervantina" por la sociedad que él preside debido a numerosos vínculos con el escritor clásico.

    Montevideo, entre otras cosas, alberga la colección cervantina Xalambrí, una de las más completas del mundo, y uno de sus barrios tiene calles con nombres de personajes del Quijote y otras obras del mismo autor.

    La distinción fue concedida en el último congreso de la Asociación de Cervantistas en Sao Paulo en julio de 2015, debido al trabajo de las instituciones locales, coordinado por el Centro Cultural de España en Montevideo.

    "Montevideo ahora tiene un desafío. que es convertir el hecho cervantino en un motor de la sociedad. Lógicamente no un motor simplemente teatral o escénico, sino un motor educativo, un motor cultural, un motor turístico, en donde la lectura y la literatura sea uno de sus protagonistas", concluyó Lucía Megías.

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