EFEBangkok

Los timorenses acudieron hoy a las urnas para poner fin al bloqueo parlamentario que ha evitado la formación de un Gobierno estable, un año después de las elecciones que no dieron un claro ganador.

El recuento de votos tuvo lugar hasta últimas horas, pero los primeros resultados preliminares no se harán públicos hasta mañana o los próximos días.

El partido gobernante Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (Fretilin), del primer ministro, Mari Alkatiri, confía en aumentar los 23 escaños del total de 65 en liza que consiguió en las pasadas elecciones del 22 de julio de 2017.

La formación intentó gobernar en minoría con el apoyo de los siete parlamentarios del Partido Demócrata (PD), pero no pudo sacar adelante en el Legislativo su programa ni los presupuestos con la oposición del resto de los partidos.

Ante esta situación de bloqueo, el presidente, Francisco "Lú-Olo" Guterres, del Fretilin, convocó elecciones el pasado enero en este país de más de 1,2 millones de habitantes que comparte la isla de Timor con Indonesia.

Según la Constitución, el presidente elige primer ministro al candidato que haya tenido más votos o el que tenga más apoyos en el Parlamento.

El opositor Consejo Nacional para la Reconstrucción de Timor Oriental (CNRT), encabezado por el exlíder guerrillero y exmandatario Xanana Gusmao, fue el segundo partido más votado en julio del año pasado, con 22 diputados.

Gusmao se ha aliado con el Partido de Liberación Popular (PLP), de Taur Matan Ruak, que sacó el año pasado ocho parlamentarios; y Kmanek Haburas Unidade Nasional Timor Oan (KHUNTO), de José Naimori, que obtuvo cinco.

Juntos se presentan bajo la plataforma Alianza para el Cambio y el Progreso (AMP, sigla en inglés).

Alkatiri, un activista exiliado durante la ocupación indonesia de Timor (1975-1999), fue primer ministro del país tras la independencia (2002-2005) y Gusmao fue jefe del Estado (2002-2007) y primer ministro (2007-2015).

La votación transcurrió con relativa tranquilidad, después de que 16 seguidores del CNRT resultaron heridos al ser atacados por supuestos simpatizantes del Fretilin durante la campaña el pasado fin de semana.

Gusmao también acusó a Fretilin de comprar votos con dinero y arroz, lo que fue negado por Alkatiri, un candidato musulmán en este país de mayoría católica.

"Continúo viendo buen nivel de respuesta a las #elecciones de hoy en Manatutu, #Timorleste. Las multitudes son energéticas y pacíficas", escribió durante la votación en Twitter Morgan Fincher, observadora internacional del Instituto Republicano Internacional (IRI Global).

Damien Kingsbury, jefe de la misión de observadores australianos, indicó que la estabilidad del país dependerá de la aceptación de los resultados por todos los partidos y de que el primer ministro tenga apoyos suficientes en el Parlamento.

"Timor-Leste es, en todo caso, el país más democrático del Sudeste Asiático", indicó el también profesor de la Universidad Deakin en Australia en un correo electrónico enviado a Efe.

Unos 787.761 timorenses, casi 23.000 más de los que había censados en la votación de 2017, estaban llamados a votar en estos comicios.

Unos 3.200 observadores, de ellos 171 extranjeros, vigilaron los comicios del sábado en 876 colegios electorales.

La República Democrática de Timor Oriental nació el 20 de mayo de 2002 como uno de los países más pobres del mundo y un pasado determinado por el colonialismo portugués, la ocupación indonesia y la transición tutelada por la ONU desde 1999.

La economía timorense depende de las reservas de petróleo y gas del país, que representan el 70 por ciento del PIB y alrededor del 90 por ciento de los ingresos del erario público

A pesar del aumento del presupuesto y la financiación de proyectos en los últimos años, el 40 por ciento de la población vive en la pobreza en este joven país, donde el 60 por ciento de la población tiene menos de 25 años.

En opinión de Kingsbury, el próximo Gobierno deberá afrontar probablemente la desaparición gradual de las reservas de petróleo y gas en los próximos años.