EFEAnkara

Tras años de férrea oposición al régimen de Siria, el Gobierno de Turquía asegura ahora que no es una amenaza para el presidente sirio, Bachar al Asad, y que comparte incluso algunos puntos de vista con él, informó hoy el canal de noticias TGRT.

"No somos una amenaza para el régimen (sirio), aunque éste debería detener inmediatamente las violaciones de derechos humanos en las regiones de Guta e Idlib para poder empezar el proceso político de forma saludable", dijo el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, en una entrevista con esa emisora.

Si bien Turquía lanzó el pasado 20 de enero una ofensiva en el noroeste de Siria contra la milicia siriokurda YPG, el ministro turco destacó la importancia de la integridad territorial del país.

"El régimen también piensa que las YPG son una organización terrorista que quiere dividir Siria. No ser cercanos no significa que tengamos ideas contradictorias en ciertos temas", remarcó.

"La amenaza de las YPG no solo es contra Turquía, también se trata del futuro de Siria", aseguró el responsable de Exterior.

Desde el inicio de la guerra siria en 2011, Turquía ha insistido en que su prioridad era el cambio de régimen en Damasco y la lucha contra el grupo terrorista yihadista Estado Islámico.

Sin embargo, en los últimos meses se observa un cambio de postura y el Gobierno turco ha adoptado una posición más ambigua frente al régimen de al Asad.

Junto a Rusia e Irán, Turquía es uno de los actores extranjeros más importantes en la guerra siria.

Desde el comienzo del conflicto, Turquía ha acogido a casi 3,5 millones de refugiados sirios en su territorio.