EFESan Sebastián

La película "Los perros", de la realizadora chilena Marcela Said, ha conseguido esta noche el Premio Horizontes Latinos de la 65 edición del Festival de Cine de San Sebastián.

La directora, que recogió el premio de manos de la presidenta del jurado, máxima responsable del Festival de Cine de Cartagena de Indias, Lina Rodríguez, dedicó su premio a las cineastas mujeres que son madres -como ella-, porque "trabajamos solas muchas veces".

En concreto, ha dicho ya en la sala de prensa, tres años de trabajo de investigación con asesores.

"Mi cine apela a la inteligencia de los espectadores. Me gustan los personajes con matices, no creo que seamos todos buenos o malos. 'Los perros' habla de eso -ha dicho-, y eso es un mensaje universal".

La realizadora, que estaba pletórica, ha comentado con los periodistas que ha llegado a San Sebastián directa recoger otro premio, el que concede al mejor largometraje de ficción del festival de Biarritz-América Latina.

"Las mujeres ya no queremos quedarnos en casa planchando, hacemos cine y ganamos premios", ha dicho.

Said reconoció que fue una película "muy difícil" de hacer no sólo por "sus personajes singulares y complejos", sino también por la "exploración de las zonas grises que propone".

"Los perros" es una reflexión social sobre la complicidad del mundo civil con la dictadura de Pinochet a través de su silencio, las personas que callaron y que hoy son dueños del patrimonio del país.

En la cinta, Mariana (Antonia Zegers), una mujer de la clase alta chilena, conoce a Juan (Alfredo Castro) un exmilitar investigado por abusos de derechos humanos durante el régimen de Augusto Pinochet y que ahora es su profesor de equitación.

Esto le obliga a enfrentarse al apoyo que su padre y su círculo social también brindó a la dictadura, una historia que da continuidad en cierta forma al documental "I love Pinochet", que Said realizó en 2001.

También recuerda, a través de la figura del excoronel Juan Morales Salgado, que ya apareció en el documental "El mocito" (2011), la historia de uno de los principales testigos sobre las aberraciones cometidas por los militares durante el régimen de Pinochet, ese personaje pequeño y ninguneado pero que sirvió para destapar las mentiras.

Al premio Horizontes Latinos optaban doce películas producidas en ocho países latinoamericanos -Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, México, República Dominicana, Uruguay y Venezuela-, con la colaboración de otros países como Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Noruega y Qatar.