EFEBuenos Aires

Los convocantes de la marcha que habrá contra el G20 en la capital argentina el 30 de noviembre, día en el que comenzará el encuentro de jefes de Estado y presidentes en Buenos Aires, pidieron hoy que la protesta transcurra de manera pacífica y "sin provocaciones".

"Pedimos a toda la gente que vaya a la marcha que no responda a ningún tipo de provocación. Vamos a marchar para repudiar y con nuestro derecho de hacer la protesta", expuso durante una rueda de prensa Nora Cortiñas, miembro de la organización de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo.

Durante la presentación -convocada por la Confluencia Fuera G20-Fondo Monetario Internacional (FMI)-, Beverly Keene, una de las organizadoras, alertó a la gente para que no responda a las "provocaciones" que puedan surgir, sobre todo tras la "campaña dramática" del Gobierno de "intimidación" y "persecución".

La cumbre durará viernes y sábado pero algunas delegaciones internacionales ya se encuentran en territorio argentino desde este miércoles.

Entre los mandatarios que ya anunciaron su viaje a Argentina para participar del encuentro están Donald Trump (Estados Unidos); Xi Jinping (China); Vladimir Putin (Rusia) y el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salman.

Por ese motivo, el Gobierno de Macri prevé un operativo de seguridad que incluirá la disposición de 22.000 miembros de fuerzas policiales por Buenos Aires, una drástica reducción de los servicios públicos y el cierre a vehículos y peatones de parte de la ciudad.

El principal objetivo es evitar actos terroristas y protestas violentas en las calles, como las que se produjeron en la anterior cumbre, en Hamburgo en 2017, bajo la presidencia alemana del Grupo, reconoció el Ejecutivo argentino.

Durante la protesta del viernes, a la que se sumarán otras ciudades argentinas y extranjeras, también entonarán las consignas "abajo el acuerdo Macri-FMI, fuera (Donald) Trump y demás líderes imperialistas, fuera (Jair) Bolsonaro, por el no pago de la deuda externa y no al ajuste, la entrega y la represión".

Aparte del rechazo al G20, compuesto por las 20 economías desarrolladas y en desarrollo más influyentes del mundo, los reclamos a nivel nacional irán dirigidos hacia la "política del ajuste" del Ejecutivo y hacia las medidas de Mauricio Macri que aumentaron la deuda externa, aclararon.

Por otra parte, los convocantes a la marcha anunciaron "muy contentos" que, tras "varias conversaciones con el Gobierno", la marcha en Buenos Aires irá desde el comienzo de la avenida 9 de Julio en el barrio de Constitución hasta el Congreso argentino, pese a que durante esa fecha se esperaba que hubiera una restricción vehicular y peatonal en la plaza del Congreso.

"Entendemos que es un logro de las fuerzas populares, que hemos planteado nuestra necesidad de marchar con una ruta que corresponde con un valor simbólico, que tiene que ver con las demandas de las organizaciones", alegó Beverly Keene, representante de la Confluencia, durante su declaración.