EFELa Serena (Chile)

La relación entre las áreas marinas protegidas y el cambio global, la importancia de las comunidades en la conservación de los océanos y los casos de gestión exitosa son los focos de discusión del Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas (IMPAC 4), que comienza mañana en Chile.

Este encuentro, organizado por el Gobierno de Chile y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), contará con la presencia de personalidades como el príncipe Alberto de Mónaco y científicos de la talla de Yolanda Kakabadse, presidenta del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), y la reconocida oceanógrafa de la Blue Alliance Sylvia Earle.

El IMPAC 4, que se desarrollará del 4 al 8 de septiembre en las ciudades de La Serena y Coquimbo, costa central de Chile, reunirá a un millar de representantes del mundo científico, las comunidades locales, gestores y autoridades.

Las áreas marinas protegidas (AMP) son zonas geográficamente definidas, designadas, reguladas y administradas para lograr ciertos propósitos de conservación.

Las AMP constituyen un verdadero refugio a la diversidad biológica, al resguardar los ecosistemas y permitir que las especies marinas se reproduzcan.

El objetivo del congreso de Chile es fortalecer las buenas prácticas en el manejo y gestión de áreas marinas protegidas (AMP) y así lograr la conservación efectiva de su biodiversidad.

"Con este evento y el legado de áreas protegidas tanto marinas como terrestres que tendrá Chile al finalizar el Gobierno de Michelle Bachelet, nuestro país toma el liderazgo a nivel mundial en la protección de nuestros océanos", destacó el ministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, anfitrión de la reunión.

En esta cita se revisarán los avances en el cumplimiento de las metas globales en materia de diversidad biológica de los ecosistemas marinos, que fija como meta proteger al menos el 10 % de las zonas marinas y costeras para el año 2020.

Actualmente, solo el 3,5 % de los océanos cuenta con algún tipo de protección y solo el 1,6 % se encuentra totalmente protegido.

El Convenio Sobre la Diversidad Biológica, del cual Chile es parte, exige que a lo menos un 10 % de las zonas marinas y costeras estén protegidas hacia el año 2020.

En el encuentro se analizará asimismo la manera de combinar el manejo de estas áreas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 en la materia establecidos por Naciones Unidas, que plantean "conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible".

Estos temas también serán abordados en profundidad durante la reunión de alto nivel que tendrá lugar el próximo día 9 en Viña del Mar, a 120 kilómetros al oeste de Santiago.

Esta otra cita congregará a los responsables de la toma de decisiones a nivel mundial, los ministros de Medio Ambiente de varios países, las autoridades de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y la Agencia de Áreas Protegidas Marinas, entre otras personalidades.

"La gente está en el centro de las medidas de gestión y protección de los ecosistemas y el medio ambiente. De ahí que tener áreas marinas protegidas exitosas nos asegura que la conservación de la biodiversidad proyecte efectivamente en beneficios a las personas", enfatizó el ministro chileno de Medio Ambiente.

Durante los últimos años, Chile se ha destacado por su compromiso en la protección de hábitats marinos prístinos y altamente endémicos.

El país suramericano es actualmente el quinto con mayor superficie marina protegida, tras la reciente incorporación de 13.190 km2 en el Archipiélago Juan Fernández y 100.000 km2 en la zona de Cabo de Hornos e Islas Diego Ramírez.

Con esto, Chile completa más de un millón de kilómetros cuadrados de protección en su mar y se constituye como uno de los líderes mundiales en conservación marina.