EFEBarcelona

Banco Sabadell ha alcanzado en los nueve primeros meses del año un beneficio neto de 203 millones de euros, un 74 % por debajo del registrado hasta septiembre de 2019, debido al impacto de la covid, mientras plantea un ajuste de plantilla en España y Reino Unido para ganar rentabilidad.

Los ingresos del negocio bancario, que incluyen el margen de intereses y las comisiones netas, caen un 6,2 % hasta septiembre en términos interanuales, hasta los 3.546 millones, si bien en el tercer trimestre ya muestran un comportamiento positivo.

De hecho, el beneficio neto experimenta un crecimiento del 10,9 % en el tercer trimestre gracias a la recuperación del negocio 'core' y a la disminución de las provisiones.

Al tiempo, la entidad reporta una ratio de morosidad del 3,81 %, cuando hace un año era del 4,08 %, según ha explicado este viernes durante la presentación a la prensa de los resultados del tercer trimestre.

PLAN DE AJUSTE

En el contexto actual, en el que los efectos de la pandemia y la escasa rentabilidad del negocio bancario presionan sobre los resultados, el consejero delegado del Sabadell, Jaume Guardiola, ha avanzado que pondrán en marcha un "plan de eficiencia y transformación digital" en España.

El plan contempla un ajuste de plantilla que Guardiola no ha querido concretar, aunque fuentes conocedoras de los contactos con los sindicatos han señalado que puede suponer la salida de hasta 2.000 de los 17.000 empleados actuales con prejubilaciones y bajas incentivadas.

"El banco ya ha ido haciendo políticas de ajuste buscando la sustitución de trabajos externalizados. Ahora ha llegado el momento de dar un paso más. Es prematuro comentar nada más porque estamos iniciando el debate con los sindicatos, pero lo vamos a hacer bien", ha subrayado, para afirmar a continuación que no habrá "necesidad de lanzar un ERE".

El ajuste, que se llevará a cabo entre finales de este año y principios de 2021, se financiará con las plusvalías correspondientes a las ventas de parte de la cartera de renta fija (ALCO) y supondrá un ahorro de costes de 115 millones.

En paralelo a la salida de empleados en España, la filial británica del Sabadell, TSB, planea también cerrar otras 164 sucursales en Reino Unido en 2021 para ganar rentabilidad, lo que afectará a unos 900 empleos.

EL BAILE DE LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN

Pese a que Guardiola ha evitado especular sobre si el banco participará en procesos de integración con otras entidades, ha destacado que el banco "sigue abierto a oportunidades que supongan creación de valor" para sus accionistas.

A pesar de que el Sabadell figura en todas las quinielas sobre entidades que podrían entrar en un proceso de consolidación en España, el directivo ha recalcado que el banco está centrado en "mejorar su rentabilidad" y el "valor" para el accionista.

LA MOROSIDAD Y EL DIVIDENDO

Por otra parte, el primer ejecutivo del banco ha augurado que la morosidad repuntará el año que viene como consecuencia de la crisis de la covid-19, pero se ha mostrado convencido de que los niveles de mora no alcanzarán el 5 %, sino que se quedarán "por debajo".

"Creemos que el pico de morosidad se dará en el año 2021", ha asegurado el directivo del Sabadell, cuya ratio de morosidad actual es del 3,81 %.

Además, ha pronosticado que la entidad "entrará en la senda normal de reparto de dividendos" en cuanto se levante el veto del Banco Central Europeo.

Tras señalar que la vuelta al pago de dividendo es una decisión que compete al consejo de administración, se ha mostrado abierto a que "una vez se levante la recomendación de no repartir dividendos", el banco recupere ese pago.

Y es que Guardiola ha alertado de que la falta de rentabilidad del sector, sumada a la limitación al pago del dividendo, hace que la banca sea menos atractiva en términos de inversión, y ello, "llevado al extremo, podría ser un freno para un sector que es imprescindible para que la economía crezca", ha remarcado

PRESUPUESTOS Y AYUDAS ANTI COVID

Por último, el consejero delegado del Sabadell ha reprochado al Gobierno que haya iniciado una política de subida de impuestos sin haber esperado primero a los primeros signos de la reactivación económica y ha puesto el foco en la necesidad de un "buen uso" de los fondos europeos para la recuperación.

Guardiola ha defendido también la conveniencia de que el Gobierno potencie las ayudas directas a las empresas ante esta crisis, y también ha avalado la posibilidad de alargar la carencia de los llamados créditos ICO.

A su juicio, "se tienen que ir buscando soluciones sectoriales de ayuda directa" a empresas, porque seguir respaldándolas por la vía del crédito "a lo mejor no es soportable".

Hasta el 12 de octubre, Banco Sabadell ha concedido un total de 10.500 millones de euros en préstamos garantizados por el ICO destinados a pymes y grandes empresas.

En cuanto a moratorias, ha concedido hasta septiembre por un total de 3.660 millones de euros, el 92 % de ellas hipotecarias y el 8 % restante al consumo.