EFEBerlín

El Gobierno alemán expresó hoy su "preocupación" e "incomprensión" por el anuncio del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de declarar "persona non grata" a diez embajadores, entre ellos el de Alemania.

"Naturalmente tomamos nota con preocupación e incomprensión de las declaraciones del presidente Erdogan", dijo el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, en una rueda de prensa ordinaria.

La portavoz de Exteriores Andrea Sasse precisó por su parte que por el momento no se ha recibido ninguna comunicación formal por vía diplomática en esta dirección de la parte turca.

Ambos subrayaron que de llegarse a esta situación, la medida "no estaría en consonancia" con las estrechas y profundas relaciones entre ambos países ni con su condición de aliados de la OTAN.

La portavoz agregó que durante el fin de semana los diez países afectados -Alemania, Dinamarca, Francia, Finlandia, Holanda, Suecia, Noruega, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos- han mantenido conversaciones al respecto, que continúan hoy.

En caso de recibir una comunicación formal por parte de Turquía, se debatirá en el círculo de estos diez países sobre la forma de proceder, agregó.

Seibert subrayó que no es momento de especular sobre respuestas en tanto la situación es actualmente "poco clara" al no haber todavía una comunicación formal y dijo en este sentido no poder hacer ninguna declaración sobre posibles consecuencias.

El portavoz se refirió a la reciente visita de Merkel a Turquía, previa al anuncio y en la que se reunió con Erdogan, de la que dijo que responde a las estrechas relaciones entre ambos países -"muy importantes" para la política exterior alemana, subrayó- y como socios de la OTAN.

Aseguró que en todos los encuentros con Erdogan, Merkel ha abordado siempre "de forma abierta" sus posibles preocupaciones en relación con el Estado de derecho.

Erdogan anunció el sábado la orden de declarar "persona non grata", paso previo a la expulsión del país, a diez embajadores por firmar un manifiesto conjunto en el que piden la liberación del empresario y activista de derechos humanos Osman Kavala, en prisión preventiva desde hace cuatro años.

La Unión Europea (UE) ya había pedido el pasado 9 de octubre a Turquía que acate la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y libere inmediatamente a Kavala, acusado de financiar e instigar las protestas antigubernamentales de 2013.