EFEParís

Los presidentes de Rusia y de Ucrania, Vladímir Putin y Vladímir Zelenski, se comprometieron este lunes a obrar para que pueda darse un cumplimiento completo del alto el fuego en el este ucraniano y un canje de todos los prisioneros antes de finales de año.

La decisión se tomó en París bajo un encuentro del llamado "Formato de Normandía", auspiciado en el Elíseo por el dirigente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, y que se prolongó, con una cena de trabajo incluida, durante cerca de ocho horas.

El último intercambio de prisioneros tuvo lugar el pasado septiembre, afectó a 70 y fue el primero desde el estallido de la guerra en la región ucraniana del Donbás, en el este de ese país, en 2014.

Las partes implicadas animaron al Grupo de Contacto Trilateral -integrado por representantes de Rusia, Ucrania y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)-, a facilitar el la liberación y el intercambio, partiendo de listas ya definidas.

Se comprometieron además a apoyar un acuerdo en el seno de ese grupo, dentro de los próximos 30 días, sobre el establecimiento de nuevos puntos de paso a lo largo de la línea del frente, que se extiende sobre más de 500 kilómetros.

Asimismo, instaron a poner en marcha en los próximos cuatro meses las condiciones de seguridad y políticas para que pueda haber elecciones locales en el Donbás y se dieron una nueva cita para entonces con el objetivo de poder aplicar dicho plan.

"Rusia va a hacer todo lo que depende de ella para que el conflicto como tal cese", indicó Putin en la conferencia de prensa final.

Por su parte, Zelenski se mostró convencido de que si todas las partes lo desean "habrá buenos resultados y antes de final de año ese alto el fuego será efectivo".

El "formato de Normandía" remite a esa región francesa en la que los mandatarios de esos cuatro países se reunieron por primera vez en junio de 2014, cuando la sublevación armada se convirtió en guerra abierta en el Donbás. Desde octubre de 2016 en Berlín, no se habían vuelto a juntar.

La guerra entre Kiev y los rebeldes prorrusos ha provocado desde 2014 más de 13.000 muertos y la cumbre de este lunes estaba centrada en la consecución de avances de cara a la aplicación de los Acuerdos de paz de Minsk suscritos en 2015.