Laura Herrera

Las Palmas de Gran Canaria, 24 oct (EFE).- La divulgación de información sobre la especie y la concienciación los pescadores, los buceadores y todos los ciudadanos que rodean su hábitat resultan clave para conservar al angelote en Canarias, uno de los últimos reductos de cría de este tiburón inofensivo en todo el planeta.

Así lo ha explicado este jueves en una jornada dedicada a la conservación del angelote (Squatina squatina) que se ha desarrollado en el Acuario Poema del Mar de Las Palmas de Gran Canaria, uno de los líderes del proyecto Angel Shark, David Jiménez, quien ha recordado que la especie se encuentra en peligro crítico de extinción y que antes estaba repartida por toda la costa atlántica de Europa y de África, incluyendo el Mediterráneo y el Mar Negro.

Además de Jiménez, en la jornada también han participado Rogelio Herrera, en representación de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias; Krupskaya Narváez y Filip Osaer, del colectivo de estudio de los tiburones y las rayas Elasmocan, y el director científico de la Asociación Tonina, Jacobo Marrero.

Hace solo unos meses, el Ministerio para la Transición Ecológica incluyó la población canaria de angelotes en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, un documento que cataloga cerca de 200 muestras de flora y fauna cuya existencia en la Tierra peligra.

En concreto, los angelotes que viven en las costas de Canarias están sufriendo la degradación de su hábitat natural producido por la acción del hombre y la crisis climática, además de diferentes vertidos contaminantes o molestias por parte de los buceadores, pescadores y bañistas con los que conviven y que, con frecuencia, no conocen la especie ni sus características.

La inclusión de este tiburón de fondo en el catálogo nacional de especies en peligro de extinción supone que "interactuar con el animal está totalmente prohibido!, ha recordado David Jiménez para explicar que el proyecto que lidera y que también estudia las poblaciones de angelote en Gales (Reino Unido), Libia e Italia, ha puesto en marcha una "guía de buenas prácticas" dirigida a los pescadores recreativos.

Con este documento se busca concienciar a los pescadores sobre cómo tienen que actuar en caso de capturar un angelote, al que tendrían que devolver al agua con la mayor rapidez posible, pero si fuera necesario subirlo a bordo de la embarcación, deberán apoyarlo sobre una superficie blanda y cubrirle los ojos para evitar que sufra hasta que pueda volver al mar.

Por su parte, Rogelio Herrera ha señalado que desde el Gobierno de Canarias se trabaja en la creación de un plan de acción que contribuya a que Canarias sea "un santuario de tiburones" y que incluirá "acciones y medidas concretas, además de la definición de las áreas críticas", así como de otras especies amenazadas que también viven en el archipiélago y que requieren protección.

"Canarias es una zona exclusiva y especial" para los angelotes, según el colíder de Angel Shark Project, ya que estos animales pueden ser avistados durante todo el año en las costas de las islas, el único lugar donde puede hacerse con regularidad.

Krupskaya Narváez y Filip Osaer, de Elasmocan, ha detallado este jueves los procedimientos técnicos que se emplean para conocer el estado de conservación de la especie en las islas, como la fotoidentificación o la telemetría acústica.

El monitoreo "permite detectar los cambios en las tendencias poblacionales y las potenciales amenazas, pero también las fortalezas que han ayudado al angelote a tener poblaciones más o menos estables en Canarias, a diferencia de otros lugares donde ya está prácticamente ausente", ha destacado Narváez.

La colaboración con todos los agentes, pescadores recreativos y profesionales, así como con los buceadores, "permite conocer más información sobre la población", ha destacado Jiménez, para insistir en la importancia de "involucrar" a toda la sociedad canaria en el conocimiento de la especie, que habita en playas Las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife, y Sardina del Norte, en Gran Canaria, entre muchas otras.

La playa del Castillo en Fuerteventura, la isla de La Graciosa, además de las playas también tinerfeñas de Abades, Las Vistas, el Puertito de Güímar y el Porís, son algunos de los lugares en los que también pueden avistarse angelotes con cierta regularidad, pese a que el 90 por ciento del día lo pasan de forma sedentaria en el fondo marino, camuflados entre la arena.

Los expertos participantes en esta jornada también han instado a las instituciones públicas a señalizar las zonas en las que se tiene constancia de la presencia de la especie, además de a establecer prohibiciones específicas que contribuyan a la conservación del angelote y de su hábitat en las costas de Canarias. EFE