Con la participación de expertos de primer nivel sanitario, el encuentro abordó las nuevas alternativas existentes de cesación y prevención del tabaquismo.

La necesidad de abordar la temática del tabaquismo desde todos los ángulos y perspectivas, acogiendo las nuevas investigaciones al respecto y en concreto en España, abrirse a los avances experimentados en países como EE.UU., Inglaterra, Suecia o Noruega ha sido una de las conclusiones de las jornadas "Tabaquismo como reto a los profesionales sanitarios: nuevas perspectivas, nuevos recursos".

En el encuentro, organizado por PMI Science, participaron el ex director de Salud Pública y ex director del SCS y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, Antonio Sierra; el profesor de la Universidad de Alcalá y especialista en Cardiología del Hospital Ramón y Cajal, Vivencio Barrios; el experto universitario en adicciones, Dr García Basterrechea; y el director de Evidence in Omakase Consulting, experto en evaluación de tecnología sanitaria y miembro del Consejo para la Evaluación de Nuevas Drogas en España, José María Recalde.

Siendo la mejor opción no fumar, en las jornadas se insistió en que "dada la carga de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, se necesitan nuevas estrategias para reducir sus daños asociados. Aunque es importante seguir motivando y ayudar a las personas a dejar de fumar, parece razonable buscar otras formas de reducir los perjuicios del tabaco, como estrategia complementaria para mejorar la salud de los fumadores" afirmó el experto universitario en adicciones, doctor García Basterrechea.

"Ahora mismo, la referencia a nivel internacional es Reino Unido. Allí, el Real Colegio de Médicos se ha posicionado asegurando que las estrategias de reducción del daño en el tabaquismo representan un complemento muy potente a las políticas existentes de prevención", comentó el Dr. Antonio Sierra, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y ex director de Salud Pública y del Servicio Canario de la Salud.

Los ponentes del encuentro mostraron su malestar por el hecho de que la Universidad de La Laguna se negara a última hora a acoger este foro, por lo que se celebró en el Club Oliver. "Sin libertad de expresión, no puede haber auténtico debate ni avance en el conocimiento. Creo que el rector de la ULL ha estado mal asesorado, porque el tabaco es el principal problema de salud que tenemos y no podemos esconderlo o no abordarlo desde todas las perspectivas", reflexionó Antonio Sierra.

Por su parte, el profesor de la Universidad de Alcalá y especialista en Cardiología del Hospital Ramón y Cajal, Vivencio Barrios, subrayó la importancia de que el paciente abandone el tabaquismo con cualquier tipo de estrategia terapéutica disponible: "Y en última instancia, cuando no se consigue que el paciente lo deje, hay que apostar por alternativas que, sin ser inocuas, produzcan menos daño en su salud cardiovascular. Según un estudio recientemente presentado en el Congreso Europeo de Enfermedad Cardiovascular, en España, aproximadamente el 34% de los pacientes con enfermedad coronaria no abandona el hábito tabáquico. Por tanto, la situación es muy preocupante".

El tabaco, la primera causa evitable de muerte

Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo de tabaco es la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. Solo en Europa, el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. En España existen unos diez millones de fumadores y cada año mueren 50.000 personas.

En las jornadas se puso de manifiesto que los productos alternativos al tabaco (cigarrillo electrónico o tabaco calentado) emiten un vapor (o aerosol) diferente al humo que emiten los cigarrillos convencionales, debido a la ausencia de combustión. En esta línea, según el PHE (Public Health of England), el vapor del cigarrillo electrónico supone una fracción menor del riesgo de fumar tabaco convencional. Este es, al menos, un 95% menos dañino y presenta un riesgo menor para el resto de personas.