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El autor Emilio Ortiz (Baracaldo, Vizcaya, 1974) quería escribir una novela sobre la incomprensión del género humano y consideró que nada mejor que hacerlo a través de los ojos de alguien que no perteneciera al mismo, un perro guía, con el que ha podido hacer, dice, un juicio crítico "libre y objetivo".

"A través de mis pequeños ojos" es el título del libro de Ortiz, editado por Duomo Nefelibata tras su éxito en las redes sociales, y en la que el autor cuenta una realidad que conoce bien pues es ciego y tiene un perro guía, muy parecido al protagonista de su novela.

Su novela está narrada en primera persona por Cross, un perro guía que analiza el mundo de los humanos y cómo se desenvuelve en él tras ser entrenado y convertirse en el "lazarillo" de Mario, un joven invidente que intenta abrirse camino en la vida.

Ortiz, que ha ganado ya dos premios literarios por sus relatos, señala en una entrevista con Efe que la novela ha servido para descubrir a mucha gente lo que es un perro guía y como material didáctico para saber cómo actuar ante estos animales.

Además de la historia de Cross y cómo se forma como perro guía, la novela habla también de cómo su dueño, Mario, se abre camino en la vida sentimental, laboral y social dentro de los problemas a los que se enfrenta una persona con discapacidad.

Pero también es una historia sobre la sociedad, que el autor quería analizar de una forma objetiva: "un perro es un ser inocente y muy libre, sin perjuicios" y a través de él, señala, puede hacerse un juicio crítico "no solo del sistema social o político sino de todo el género humano".

Y especialmente a través de un perro guía "que mezcla su instinto natural con la inteligencia y el mimetismo, ya que incorpora el comportamiento humano", señala el autor que explica que estas características le convertían en el mejor narrador para su libro.

Emilio Ortiz tiene un perro guía desde 2010 y recuerda la experiencia de su primer contacto con él como algo comparable a la de cuando nació su hija.

Su perro es un golden retriever, una raza especialmente buena para desempeñar la labor de guía para un ciego porque, dice, "tienen lo que se conoce como una 'inteligencia desobediente' de tal forma que está adiestrado para obedecer a no ser de que haya algún peligro. Si ve el más mínimo peligro para mí ya le puedo dar 20.000 órdenes que no da un paso".

Además, señala, los perros de esta raza "tienen una memoria tremenda" y pueden memorizar más de 2.000 palabras.

El autor, que reside actualmente en Albacete, está escribiendo otra novela "que no tiene nada que ver con ésta y en la que todos los protagonistas serán humanos", señala.