EFECannes (Francia)

Favorito en las quinielas para la Palma de Oro por la originalidad de "Pacifiction", que gira en torno a un político enviado a Polinesia, el catalán Albert Serra ha asegurado este viernes que "cada vez hay más distancia entre la política y la gente normal", lo que explica "el auge del populismo".

Serra, único español en competición oficial en Cannes, ha entusiasmado a los seguidores de un cine más radical con un filme rodado en Tahití y en francés, que oscila entre el thriller y el viaje interior y que contrapone la idea del paraíso y la corrupción.

"Hay un abandono, un malestar en nuestras sociedades", ha destacado el director de "Liberté", un abandono que se refleja en la película protagonizada por Benoit Magimel en el papel de alto comisionado de Francia en Polinesia.

Serra ha reivindicado un territorio de exploración narrativa, de búsqueda de la originalidad y de ambigüedad. "La película es una ficción, hay un lado artificial muy pronunciado, un lado improbable", ha señalado.

"Hay cierta observación del ser humano, pensamientos sobre la actualidad y temas contemporáneos pero a la vez la pura fantasía del cine, siempre trato de evitar los clichés", ha precisado.

Habituados a ver a los políticos en oficinas y en grandes ciudades, Serra convierte al suyo en un hombre en constante movimiento, que toma olas en moto acuática sin quitarse el traje y pasa las noches en un club nocturno de ecos lyncheanos.

"Es un político espontáneo, limitado por la corrección pero es real, no es un robot", ha dicho. Para interpretarlo eligió a Magimel, ganador del último premio César al mejor actor del cine francés, por la ambigüedad de su rostro.

"Su cara tiene algo perturbador que le iba muy bien al personaje y también trabajo mucho en la dramaturgia la presencia de alguien en el centro del filme".

Magimel ha destacado que trabajar con Serra es una experiencia "completamente diferente" a hacerlo con otros cineastas. "La libertad es total, es increíble, Albert te pone en una situación y te dice que entres cuando quieras, no hablamos mucho del personaje, no teníamos un texto impreso".

Serra reconoció la "irregularidad" en el tono de "Pacifiction", que unas veces invita a reír y otras adentra al espectador en el viaje alucinado y paranoico del protagonista. "Estoy obsesionado con las atmósferas inéditas, sé que es arriesgado", afirmó.

El punto de partida del filme fue la lectura de los diarios de la actriz polinesia Tatarita Teriipaia, que fue esposa de Marlon Brando y aborda los traumas de la colonización, con alusiones a los ensayos nucleares y a la amenaza de insurrecciones.

No obstante, Serra apuntó que no está concentrado en el pasado ni en su representación, sino "en crear el futuro", en cómo las imágenes "pueden ser más ricas y más interesantes que las que hay en la actualidad con plataformas, series de televisión o internet".

"Es una búsqueda constante y en cierto sentido valiente, no estoy orgulloso de tener audacia porque sí", destacó el cineasta, que ve espacio en la actualidad para esas imágenes más ricas, nuevas y perturbadoras.

Serra dijo ofrecer al espectador la información que los propios personajes tienen y hacerle entrar en una realidad "que no es el punto de vista objetivo, sino otro universo paralelo", el de los protagonistas.

En "Pacifiction" reunió 540 horas de rodaje y acabó usando a su favor el confinamiento de la población local debido a la pandemia: "El filme tiene un punto fantasmagórico. No vemos mucho ambiente, pero eso forma parte también de la película", dijo.