EFEMadrid

Un libro de Alice Munro, "Escapada", aparecía en manos de Elena Anaya en una escena de "La piel que habito" (2011). Ese mismo libro, y en concreto tres de sus relatos, han inspirado el guion de "Julieta", la película número 20 de Pedro Almodóvar, que se estrenará el 8 de abril.

"Destino", "Pronto" y "Silencio" son los títulos de esos relatos de la premio nobel canadiense. Almodóvar compró los derechos en 2009 y llevaba tiempo trabajando en la adaptación, trasladando la acción de Vancouver a Nueva York. Pero el libreto acabó en un cajón, hasta hace un par de años.

"Volví a husmear en el borrador hace dos años. Me gustó más de lo que esperaba y probé a que la historia ocurriera en nuestro país. Según avanzaba la versión española me iba alejando de Alice Munro, tenía que volar con mis propias alas", señala el cineasta, ganador de dos Óscar, en las notas de prensa del filme.

La protagonista de los tres cuentos era la misma, Juliet, aunque la trama no era consecutiva, y Almodóvar la unifica en una estructura que da saltos en el tiempo y abarca tres décadas, desde los 80 hasta la actualidad, con Emma Suárez y Adriana Ugarte desdoblándose en el papel.

"Julieta", su tercera adaptación de un texto ajeno, después de "La piel que habito" y "Carne trémula", habla "del destino inevitable, del complejo de culpa y de ese misterio insondable que nos hace abandonar a las personas que amamos, borrándolas de nuestra vida como si nunca hubieran significado nada", avanza la sinopsis.

La elección inicial del título, "Silencio", que el cineasta manchego cambió por "Julieta" para evitar coincidir con la próxima película de Martin Scorsese, llamada "Silence", da una idea de la contención y sobriedad que caracteriza este drama, su vuelta al universo femenino.

Una sobriedad que encaja con el estilo de Munro y sus personajes, gente corriente con vidas sencillas, si este adjetivo pudiera aplicarse a la vida, porque por dentro esos personajes bullen o están al borde de la quiebra.

Alice Munro (Wingham, Ontario, Canadá, 1931) es autora de doce colecciones de cuentos y de dos novelas, que comenzó a escribir siendo una ama de casa que cuidaba de sus hijas, aprovechando el tiempo que le quedaba libre a la hora de la siesta de las pequeñas.

Las dudas, equivocaciones, relaciones familiares o personas sin brillo aparente que pueblan la vida de cualquier lugar, día a día, ocupan el centro de los relatos de esta escritora, especializada en hurgar en los secretos y en el silencio.