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El portugués Álvaro Siza Vieira ha recibido este viernes el Premio Nacional de Arquitectura 2019 en una ceremonia atípica por el formato vía "streaming" y con la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

"Creo que las mayores dificultades están en el origen de los mayores descubrimientos", ha dicho desde su residencia de Oporto y sentado en su escritorio este creador de esculturas habitables galardonado en 1992 con el máximo galardón de su especialidad, el Premio Pritzker.

Pese a la distancia social impuesta por la covid-19, ha sido una ceremonia de altura política, pues por primera vez ha contado con la participación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como con la de su homólogo portugués, Antonio Costa, aprovechando la cumbre bilateral que los ha reunido en la localidad lusa de Guarda.

"En los edificios de Siza se termina dibujando un telón de fondo donde transcurre la vida de las personas, acompañándolas y dignificando el lugar que habitan, en continuidad a menudo con el medio ambiente con asociaciones inesperadas", ha destacado el mandatario español, tras señalar la capacidad de la arquitectura "para mejorar la calidad de vida" de la gente.

Para Costa, "este premio tiene un significado muy especial, porque siendo concedido desde el año 1932, se trata de la primera vez en su historia que recae en un arquitecto no español", lo que en su opinión muestra "la apreciación y admiración" de este país por la obra de su compatriota.

Definido como "un poeta de la luz" por la conductora de la ceremonia, la periodista Marta Robles, Siza Vieira es autor de construcciones como la Casa de Chá Da Boa Nova y las piscinas de mar en Leça da Palmeira, en su localidad natal de Matosinhos, cerca de Oporto, donde se encargó de la FAUP (Universidad de Arquitectura).

En España, suyos son también el Centro Galego de Arte Contemporáneo (CGAC) de Santiago de Compostela, así como la facultad de Ciencias de la Comunicación de la misma ciudad, así como el Paraninfo de la Universidad del País Vasco en Bilbao o la delegación territorial de AEMET en la Villa Olímpica de Barcelona, por citar solo algunos.