EFEValladolid

El director de cine Alejandro Amenábar ha confesado este martes que la única película con la que ha estado "nervioso" por su resultado en taquilla ha sido "Mientras dure la guerra", tras la polémica suscitada en las semanas previas al tratar sobre un tema tan controvertido como la Guerra Civil española.

El director, que ha dado una clase magistral en la Facultad de Derecho de Valladolid enmarcada en la Seminci, ha indicado que en sus cintas anteriores "no entendía" cuando le decían que había tenido un resultado positivo en taquilla, aunque sí era consciente del "ejercicio de responsabilidad" que supone.

"Nunca lo he tenido como obsesión, pero con esta última película, con la que estaba cayendo, con toda la polémica, con el morbo que había, sí estaba un pelín nervioso", ha explicado el cineasta.

En tan solo 20 días, más de un millón de personas fueron al cine a ver "Mientras dure la guerra", sobre lo que confiesa Amenábar que tras la subida de la recaudación del segundo fin de semana ya se relajó.

En este sentido, ha declarado que incluso desde un punto de vista "egoísta" debería interesarse por el éxito en los cines de sus obras, pues "es la tarjeta de presentación para el siguiente", pero ha asegurado que normalmente no piensa en ello.

El director ha explicado que tuvo "miedo" ante la "indiferencia" de las productoras, que "se ponían de perfil" al presentar el proyecto, por lo que pensó que, "o no tenía suficiente atractivo, o tenía suficiente grado de polémica como para dejarlo dormir".

En lo referente a la película, Amenábar ha detallado su asombro en los test previos realizados por ideología, pues "alguna votante de Vox le dio un 9 o un 10 a la película", y en este sentido ha resaltado que el objetivo de la misma es que los españoles estén "dispuestos a dejarse impregnar del que vive enfrente".

Además, en respuesta a las acusaciones de haber usado el discurso final de la película como arma arrojadiza, el director se defiende: "no me he tomado licencias directas de cosas que son imposibles, siempre que podía me agarraba a la realidad, siempre fiel al espíritu de cada personaje".

De esta película, el autor ha destacado su intención de hacer "el mejor Franco que se ha hecho nunca", por lo que tras revisar la labor "extraordinaria" de Juan Diego en "Dragón Rapide" o la de Juan Echanove que le llevó al Goya en "Madregilda", Amenábar decidió utilizar un actor menos conocido por el público para que los espectadores "solo vieran al personaje".

También ha hablado sobre el intérprete de Unamuno en la cinta, Karra Elejalde, al que ha descrito como "Mario Vaquerizo, pero en vasco", y ha añadido que es "salvaje, incontenible, agotador, un trozo de pan".

Como anécdota, ha relatado que cuando viajaban en avión para rodar las escenas en el País Vasco "se puso a ensayar el discurso a gritos" en pleno vuelo.