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Macarena Gómez, Luis Miguel Seguí, Lorena López y Enrique Arce plantean el intercambio de parejas en la comedia romántica "Amor en polvo", una película independiente con la que Juanjo Moscardó y Suso Imbernón "se tiran a la piscina" con el deseo de dar fuelle a los cines a partir del 24 de julio.

Un proyecto de bajo presupuesto, rodado en 17 días y que cuenta únicamente con dos localizaciones para narrar una historia de amor sazonada con la picardía de un intercambio de parejas.

Así se presenta "Amor en polvo", una película con una apuesta "valiente", como aseguran sus creadores y protagonistas en una entrevista con Efe, tanto a nivel de guion como en relación a las circunstancias del estreno.

La película plantea la historia de Pablo (Enrique Arce) y Blanca (Lorena López), quienes deciden hacer un intercambio de parejas estando en crisis y llaman a dos amigos solteros, Mia (Macarena Gómez) y Lucas (Luis Miguel Seguí), rompiendo así todos los códigos del estilo de vida "swinger".

"Nos hemos tirado a la piscina", afirma Macarena Gómez, quien ejerce también de productora asociada en la cinta. "No sabemos qué va a ser de nosotros, pero alguien tendrá que poner la primera semillita", dice en relación a la crisis derivada de la pandemia.

En esa misma línea, Seguí suscribe las palabras de Gómez: "Aplaudo la valentía de estrenar ahora". Se trata, como explican los protagonistas, de un "salto al vacío" en pro de "defender el cine".

Juanjo Moscardó, Suso Imbernón y María Mínguez cuentan también a Efe que la decisión de "salir los primeros", como dice el segundo, le permitirá a la película "tener más repercusión", al ser uno de los pocos proyectos que se arriesga a estrenar en salas en este atípico mes de julio.

Moscardó explica que son "en torno a 50 salas" las que proyectarán la película, pero todo es susceptible de modificación dadas las circunstancias: "En principio, tenemos en torno 50 salas, aunque se están cancelando algunas. Nos han cancelado Aragón y Cataluña aunque, por otro lado, hay cines que la están pidiendo dadas las buenas críticas recibidas."

El largometraje, ópera prima de Imbernón y Moscardó, ofrece una historia que se vale de un guion bien escrito, una realización sencilla y unas buenas interpretaciones para convertirse en una opción fresca y entretenida para hacer que el público se acerque a las salas de cine.

"Queríamos hacer una comedia romántica que hablara de amor, de sexo, de amistad pero que tuviera algo más original, y eso fue el intercambio de parejas", apunta Moscardó, a quien Mínguez complementa: "El intercambio es una excusa para contar una historia. Nos intensaba hablar sobre una generación que no casa con la generación de nuestros padres".

Es Imbernón quien habla de reto "a nivel de realización" cuando expone cómo fue el rodaje: "Fue un trabajo duro, a dos cámaras, para sacarlo adelante con el tiempo que teníamos ya que rodamos en valenciano y castellano".

La película se planteó, en sus inicios, como un proyecto que sería íntegramente rodado en valenciano, dado el compromiso del proyecto con las ayudas recibidas por parte de dicha comunidad autónoma. Sin embargo, la dificultad para distribuirla cambió todos los planes: "Al hablar con las distribuidoras vimos que era muy complicado estrenar porque las salas no compraban la película en valenciano".

Es en este punto, en la idea de rodar en dos idiomas -obteniendo así dos cintas radicalmente distintas-, lo que supuso un mayor reto para uno de sus protagonistas, Enrique Arce, conocido por su papel de Arturo en "La casa de papel".

"Lorena y yo hacíamos tres tomas en valenciano y tres tomas en español. Era un quilombo, eso ha sido lo más loco", explica el actor, quien valora, al igual que hacen sus compañeros de reparto, el hecho de poder encarnar a un personaje alejado de sus anteriores interpretaciones.

Gómez, a quien el público reconoce por el papel de Lola en "La que se avecina", señala que fue "actuar en un registro que desconocía totalmente" lo que le empujó a formar parte del proyecto, algo que comparte con Seguí: "Me permitió hacer algo totalmente alejado de todo lo anterior".

"Amor en polvo" plantea un escenario en el que el aspecto sexual está muy presente, pero sin restar importancia a otros valores fundamentales que la película trata de trasmitir al público, como son la importancia de la comunicación y la apertura de mente.

Así lo expone Arce como cierre y mensaje final del largometraje: "La película muestra que todo es reconducible y que la comunicación es fundamental en la pareja. Hay que romper tabúes, buscar cosas nuevas, no quedarse estancado, abrir la mente, eso lo importante".

Patricia Muñoz Sánchez