EFEPamplona

El rodaje de la serie 'Ana Tramel. El juego' ha llegado a Pamplona en medio de la adopción de “medidas increíbles” de seguridad contra la Covid-19, después de tener que atrasar su grabación varias semanas.

La serie, protagonizada por Maribel Verdú, indaga en la vida de Ana Tramel, una abogada que debe enfrentarse al sector del juego. Le acompañan Natalia Verbeke, Israel Elejalde y María Zabala, para quien esta serie es su primer trabajo para televisión.

El rodaje está rodeado de anormalidad por el coronavirus, por lo que todo el equipo, desde actores y actrices, hasta producción y técnicos están siendo sometidos a pruebas semanales de detección del virus, porque “si uno se infecta, nos tenemos que poner en cuarentena todos”, cuenta Natalia Verbeke.

Su personaje, Concha, será el gran apoyo de Ana Tramel, y será “la encargada de sacarla de sus adicciones y sus problemas, pero a la vez tendrá que ser salvada por Ana”. Admite, en una entrevista con Efe, que “Ana y Concha son en ocasiones el mismo personaje en distintas situaciones de la vida”.

Verbeke lleva una vida de interpretación a sus espaldas, y alaba por tanto el papel de la cultura siempre y en especial en situaciones como el confinamiento. Cree que “ha sido un salvavidas para personas que lo han pasado solas, y para esos hogares que no tienen ni jardín ni piscina, que son la mayoría”.

“La cultura ha demostrado la valía que tiene y es importante cuidar de ese valor”, zanja la actriz. Una apreciación que va más allá en el caso de María Zabala, que interpreta a Sofía. Para Zabala esta es su primera “gran oportunidad en una serie” y cree que se necesita concienciación social.

Zabala viene de un trabajo de “furgoneteo en teatro, montando nosotros la escenografía porque no hay equipo técnico” por lo que se muestra especialmente defensora de este arte. Cree que “hay una parte de la sociedad que desprecia mucho el teatro, y además a los jóvenes no se les alienta a ir”.

“Además de políticas, de subvenciones y ayudas, también hay que ir más a lo social, a saber cómo despertar la curiosidad por esto que hacemos y que ayuda a descubrir partes de uno mismo que se desconocían”, dice.

En lo personal María Zabala y Sofía, su personaje, tienen algo en común y es que “el caso es su primera oportunidad enorme, que lo hace de la mano de Ana Tramel que es la mejor abogada”. En su caso personal, aporta, “es la primera gran serie, el primer gran personaje y de la mano de Maribel Verdú como madrina”.

Cuando iba conociendo al resto del elenco, admite que “era increíble”, y también trabajar bajo la dirección de Gracia Querejeta y Salvador García.

Reconoce que le gusta haber vivido también la vida de actriz desde la perspectiva de menor número de medios, “porque estas oportunidades de hacer series son menores, después tendré que volver a esos trabajos más pequeños”. Cree que participar en grandes producciones “es una realidad de ser actriz, pero hay muchas realidades en el sector”.

Completa el elenco Israel Elejalde, que interpreta el papel de un agente de la Guardia Civil que se convierte en colaborador de Ana Tramel. A Elejalde el confinamiento le paralizó este trabajo y también el rodaje de la serie 'La Veneno'.

Reconoce que ha vivido con una situación de “incertidumbre” pero habla de “esperanza” para que la situación se vaya disipando con el paso del tiempo.

Para Elejalde, el tema del póker y las apuestas en negro, “turbias e ilegales” es un asunto “muy tratado en Estados Unidos pero poco en España”. Cree que ahora se ha abierto “una nueva forma de ludopatía, que es la apuesta, aunque antes siempre existía el bingo, una realidad que ha explotado y que a veces implica a menores de edad”.

Elejalde califica de “gran idea” la de Roberto Santiago, escritor de la novela 'Ana' y guionista de la serie de televisión, por adentrarse “en esta realidad que tenemos también en España pero de la que no se ha querido hablar, y en un momento en que es un problema cada vez más grande en la sociedad”.

Por último, cree positivo que cada vez haya más papeles de mujeres “que renacen de sus cenizas” que sirvan de referente, aunque desea que “dentro de unos años esto no sea una realidad a observar, sino que se haya interiorizado a nivel social”.