EFEMadrid

"Madrid" sirve al escritor Andrés Trapiello para enseñar esta ciudad como se la muestra a los amigos, primero lo que más le gusta y luego la parte "fosilizada" o histórica, un libro donde mezcla el relato de su propia vida y la historia de una ciudad que "si no es por amor, no se puede escribir".

Trapiello (Manzaneda de Torio, León, 1953) ha dedicado cinco años de trabajo a "Madrid" (Destino), mucho tiempo porque describir una ciudad es "muy difícil" y hacerlo además con una que "quieres mucho" es aún más complicado, ha señalado el autor durante la presentación en CentroCentro.

Es parecido al proceso de creación de los personajes de una novela: el asunto se complica "doblemente" cuando es alguien al que amas como tu padre o madre. "Crees que los conoces bien y te das cuenta de que hay miles de cosas que no has hablado con ellos, que no conoces".

Afortunadamente, "Madrid es una ciudad que se está dando constantemente, tiene millones de documentos y una trayectoria de once siglos y tienes mucho donde elegir pero era difícil contarla". Reconoce que no es fácil leer libros sobre ciudades y "normalmente se abandonan. Llega un momento en el que te cansas, saltas...".

Por ello se propuso hacer un libro de literatura. "Siempre he tenido esa especie de síndrome de Sherezade de que el lector no se vaya, de que haya una noche más de las 1001 noches porque si no es la muerte de Sherezade y del narrador".

Después de un lustro de trabajo, Trapiello afirma convencido de que este libro "si no es por amor, no se puede escribir. Si no es por intentar saldar una deuda que no se va a poder saldar, nunca no lo habría escrito".

En este sentido considera que esta ciudad, donde él llego con 17 años- "se presta a todo el mundo, es realmente acogedora y hospitalaria".

A la hora de abordar el libro pensó que el mejor modo de enseñar Madrid es hacerlo como lo haría con un amigo: primero los lugares que "más nos gustan pero también los más relevantes, aunque nos gusten menos. Y al mismo tiempo que le enseñamos la parte fosilizada o histórica, o la parte arquitectónica o de jardines o monumentos; aparte de eso vamos contando nuestra vida en la ciudad, es decir, la ciudad es para todos dos cosas: Madrid y nosotros en Madrid, y Madrid en nosotros".

"La tarea fundamental de este libro es que el lector, a medida que vaya leyendo, se quede no tanto con mi vida -esto no es una autobiografía, aunque hay cosas autobiográficas-, sino con lo que me gusta de Madrid. Lo importante es Madrid".

Lo ha hecho además con la fórmula "mca" empleada por los antiguos boticarios: mézclese con arte.