EFEBarcelona

La obra "Arlequín", una de las joyas del Museo Picasso de Barcelona, celebra este año el centenario de su donación con mesas redondas y actuaciones en las que se rinde homenaje al circo y se recuerda la estrecha relación entre el artista malagueño y esta disciplina escénica.

La primera de las actividades ha tenido lugar este martes frente a la emblemática obra de arte, donde los artistas de Circ Xic han escenificado la salida del arlequín del cuadro y se han unido con tres bailarinas, con las que han recorrido las salas del museo, para sorpresa de los muchos visitantes.

El director del Museo, Emmanuel Guigon, ha destacado la importancia de este retrato del coreógrafo Léonide Massine realizado por Picasso en 1917, con motivo de la presentación en el Liceu del ballet "Parade", de la compañía de los Ballets Rusos de Sergei de Diaghilev, de la que el pintor malagueño era el diseñador del vestuario, los decorados y el telón de boca.

Este cuadro fue la primera obra del artista que entró a formar parte de una colección pública, gracias a la donación que hizo el propio Picasso en 1919, según Guigon.

La conservadora del Picasso, Malén Gual, ha recogido en una publicación toda la información referente a esta donación, que empezó a gestarse en el homenaje que le rindieron en las Galeries Laietanas en 1917.

La idea original era comprar una obra a Picasso, pero este proyecto no llegó a concretarse y Picasso cedió "Arlequín" en 1919, aunque no entró oficialmente en el Museo de Bellas Artes hasta el año 1921 por problemas burocráticos.

"Arlequín" y la mayor parte de las obras que realizó Picasso en Barcelona durante su estancia en la ciudad entre junio y noviembre de 1917 se quedaron en el domicilio familiar del pintor porque Francia estaba en guerra y no se autorizaba el paso por la frontera de objetos considerados de lujo.

El hecho de que la obra estuviera en Barcelona facilitó la donación, según Malén Gual, junto a la relación de amistad que unía a Picasso con Ricard Canals y otros barceloneses que había conocido en su juventud.

"El Museo Picasso dedica especial atención a todo aquello que tenga que ver con la relación de Picasso con la ciudad de Barcelona, no sólo durante su juventud, sino también en las visitas posteriores", ha subrayado Emmanuel Guigon

Para celebrar esta donación, el Museo ha organizado una serie de actividades, en colaboración con la Revista de las Artes Circenses, Zirkólika.

"Picasso ha sido una inspiración para el mundo del circo y el mundo del circo fue una inspiración para Picasso", ha señalado el director de esta revista, Vicent Llorca.

Por esta razón, varios artistas de circo actuarán en diferentes puntos de las salas de la colección permanente del Museo Picasso desde el 14 hasta 18 de mayo.

Aurora Caja sorprenderá con un inusual número de verticales, Marionetas Colegone recorrerán diferentes espacios de la planta baja, Didac Cano realizará un número de malabares y manipulación de diábolos, Kari Panska hará girar el hula-hoop y las bailarinas de Shansa simularán los movimientos de los Ballets Rusos de Serge de Diaghilev.

Además, tendrán lugar mesas redondas con invitados de excepción, como Ferruccio Soleri, que fue arlequín del Teatro Piccolo de Milán de 1959 a 2017 y figura en el libro Guiness de los récords como el actor que ha interpretado durante más años este personaje; y el especialista en circo y Commedia dell'arte Raffaele de Ritis.

Las actividades se cerrarán el domingo 19 de mayo en plaza Sabartés con talleres gratuitos de circo, máscaras, dibujo y vestuario para toda la familia, y un espectáculo conjunto con todos los artistas que han actuado en las salas del Museo durante la semana.