EFEMálaga

Belén Cuesta se ha hecho esta noche con el Goya a la mejor actriz protagonista por su papel en "La trinchera infinita", un drama ambientado en la Guerra Civil y la posguerra dirigido por Aitor Arregi, Jon Garaño y José Mari Goenaga.

La malagueña, aunque nacida en Sevilla en 1984, competía por este galardón con Greta Fernández, nominada por "La hija de un ladrón"; Penélope Cruz, por "Dolor y gloria", y Marta Nieto por "Madre", con las que compartió su premio y a las que agradeció su "trabajo maravilloso e inspirador".

Era su tercera vez nominada a los Goya, pero hasta ahora lo había sido por papeles en comedias como "Kiki, el amor se hace" de Paco León y "La llamada" de Javier Ambrossi y Javier Calvo.

Cuesta dedicó también su premio, que fue presentado por cuatro de las mejores intérpretes españolas, y que acumulan premios Goyas: Laia Marull, Bárbara Lennie, Maribel Verdú y Nora Navas, al trío de directores vascos por: "darme el personaje de mi vida" y a Antonio de la Torre, su pareja en "La trinchera infinita", porque "sin tu Higino mi Rosa no habría sido nada".

Lo compartió igualmente con su familia y sus amigos "de la escuela", a los que nombró; a sus representantes, y al "amor de su vida", el también actor gallego Tamar Novas.

Formada en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga, Cuesta debutó en el cine en 2009 con "Hierro", un thriller protagonizado por Elena Anaya.

Conocida sobre todo por su vis cómica, "La trinchera infinita" le ha brindado la oportunidad de mostrar sus dotes para el drama en la piel de Rosa, la sufrida esposa de un 'topo' (Antonio de la Torre) que después de la guerra y durante años permaneció oculto por miedo a las represalias.

Cuesta también participa en "Ventajas de viajar en tren", otra de las películas de estos Goya, y es conocida por series de televisión como "Paquita Salas", donde interpreta a la ingenua y fiel Magüi, "Mira lo que has hecho" o "Buscando el norte".