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Un maliense en un partido del Betis, un gay marroquí descubriendo los torreznos o una venezolana en la Feria de Abril son situaciones reales en las que el cineasta Juan Antonio Moreno pone a los protagonistas de "Bienvenidos a España", documental que aspira a "mostrar lo que somos" desde la mirada de un grupo de refugiados.

"La idea es que el espectador trate de imaginar por un momento lo que tiene que ser llegar a un país como España desconociendo por completo nuestra cultura", dice a Efe Moreno, que hace el seguimiento a lo largo de más de un año a un grupo de solicitantes de asilo de un centro de acogida de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Torreblanca, un barrio de las afueras de Sevilla.

El edificio era un antiguo puticlub reconvertido por CEAR para acoger y acompañar a hasta 200 solicitantes de asilo a lo largo de todo el proceso. Después de recorrer centros por toda España, Moreno, director del premiado "Boxing for freedom" (2015), encontró aquí el lugar perfecto para explorar los contrastes que le interesaban.

"La idea surgió después de un entierro al que acudí con las protagonistas de 'Boxing for freedom'", cuenta el director en alusión a las jóvenes boxeadoras afganas Sadaf y Shabnam Rahimi, refugiadas y solicitantes de asilo en España.

"Cuando vi sus caras en esa situación y a los familiares tratando de explicarles cómo era un entierro en España, la comedia salía por sí sola, por ese choque cultural", relata.

Cuando se decidió por el centro de Torreblanca empezó a convivir en él como uno más, para observar a sus habitantes y, después de un tiempo, empezó a hacer entrevistas en busca de los personajes que le ofrecieran mayor "naturalidad y desnudo" a la hora de mostrarse.

Y así llegó a Omnia, una niña del Yemen de 9 años, hija de una doctora en Biología y un doctor en Física Electrónica que ha aprendido español en menos de dos meses y saca las mejores notas de la clase. En el centro aprende a lidiar con su excesivo perfeccionismo.

Marouane tiene 18 años y huyó de Marruecos por ser gay. Le encanta la cerveza y el jamón, pero le cuesta adaptarse a Sevilla. Su sueño es llegar a Madrid y asistir a la fiesta del Orgullo.

Mady era contable en Mali, habla cinco idiomas y ha llegado en patera. En Sevilla asiste pasmado y muy interesado a las procesiones de Semana Santa o al estadio del Betis y siempre habla con los parroquianos, tratando de aprender algo.

Moreno, que también ejerce de narrador en primera persona, asegura que hay poco artificio en el documental. Las situaciones en las que pone a sus personajes se inspiran en las que realizan en el propio centro con los trabajadores sociales y, una vez en ellas, se limita a colocar la cámara y observar lo que sucede.

El cineasta cita a Guerín para resumir su filosofía: "Cuando uno es paciente con la realidad, la realidad es generosa contigo".

Aunque en el documental predomina la luz, la ternura y el humor, no oculta las dificultades a las que se enfrentan estos solicitantes de asilo. Es llamativo el caso de la familia Fares, un matrimonio con ocho hijos procedente de Libia. Mohamed trabajaba en su país en una petrolera española, pero tuvieron que huir por la guerra, su casa fue atacada en varias ocasiones.

Ante la cámara de Moreno, Mohamed exhibe su orgullo como padre y su deseo de aportar algo a la sociedad española, pero también su sorpresa al descubrir que aquí "nadie se casa ni tiene hijos", pero sí muchos perros. En el centro se encuentran con muchas dificultades para encontrar una casa en la que quepan todos.

"Bienvenidos a España" tuvo su estreno mundial en el Festival Hot Docs de Toronto y este viernes llega a las salas de cine españolas.

Por Magdalena Tsanis