EFEBilbao

Itsasmuseum, el museo marítimo de Bilbao, ha abierto una exposición en la que muestra diecisiete óleos de gran formato y una veintena de dibujos realizados por Agustín Ibarrola en los años 70 y en los que el artista vizcaíno plasma "la fuerza de los trabajadores y las familias que vivían alrededor de la ría y de los oficios que desarrollaban".

"Ibarrola en la ría, agua, hierro, fuego y aire" es el título de la exposición presentada este martes y que permanecerá en el museo hasta enero de 2022.

El pintor y escultor vizcaíno Agustín Ibarrola (Basauri, 1930) experimentó en la década de los 70 del pasado siglo una transición desde el llamado realismo socialista, brutalista y constructivista, a la recuperación de las formas, los colores, las rayas y la geometría de las vanguardias, a la búsqueda de una nueva manera de crear.

La muestra recoge 17 óleos en gran formato y una veintena de dibujos realizados en aquella época y con los que el público descubrirá y disfrutará del entorno marítimo e industrial del Bilbao de entonces.

La diputada foral de Euskera y Cultura de Bizkaia, Lorea Bilbao, ha explicado en la presentación de la exposición que las obras escogidas simbolizan "la fuerza de los trabajadores y las familias que vivían alrededor de la ría y de los oficios que desarrollaban".

Rojo, azul marino, marrón óxido y gris se entremezclan sobre lienzos en los que aparecen cargaderos de mineral, barcos en construcción, astilleros, remos, diques, chimeneas y obreros, un homenaje a la transformación industrial del último tercio del siglo XX, al auge de la construcción naval en los diques astilleros de Euskalduna, al fuego, al hierro, al agua y al aire.

Esta muestra recupera así las raíces humanistas y sociales de la obra de Ibarrola, "comprometido con la lucha y las reivindicaciones e inquietudes de los protagonistas de sus óleos".

Irrintzi Ibarrola, comisario de la exposición e hijo menor del artista, ha destacado que a su familia siempre le ha "fascinado el mar", por "herencia" de su padre, y ha detallado que las pinturas y dibujos de la exposición son "un 50% reivindicación social y un 50% vanguardismo e interés analítico por el espacio".

Ha explicado que con esta selección de piezas se pretende "mostrar el periodo de Agustín Ibarrola que precede a su etapa de eclosión naturalista", que culminaría con su Bosque de Oma, obra artística creada entre 1982 y 1985, y enmarcada en la tendencia contemporánea del Land Art.

Ha recordado cómo su padre, durante los años de la transición democrática en el País Vasco, volvió a colocar en el caballete cuadros pintados tiempo atrás y sobre ellos retomó elementos de las vanguardias. Así, las formas geométricas y los colores se convirtieron en su "nuevo idioma" para "transmitir la tensión de la pintura".

"A mi padre lo recuerdo dibujando, siempre ha concebido el dibujo como un laboratorio de ideas", ha rememorado Irrintzi Ibarrola, quien ha bromeado con que el último deseo de su padre sería poder pintar físicamente el propio mar, deseo al que se acercó con "Los cubos de la memoria", su intervención artística en el puerto de Llanes, en Asturias.