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España puede presumir de tener un personaje de ficción que se ha convertido en un icono en Estados Unidos y en un éxito de ventas en Francia. Se llama Blacksad y es un gato antropomórfico sin superpoderes dibujado por Juanjo Guarnido, quien analiza este fenómeno en una entrevista con Efe.

Del personaje se han vendido más de millón y medio de ejemplares en el país galo y alrededor de 120.000 en España (Norma editorial), pese a ser una serie que "fluctúa con irregularidad", como reconoce el dibujante de Granada (1967) sobre este trabajo que vio la luz por primera vez en 2000, el primero de los cinco tomos hasta ahora publicados, de título "Un lugar entre las sombras. Blacksad #1".

"En nuestra vida -dice Guarnido con acento granadino, pese a vivir en París desde hace más de 20 años, y lo hace en plural al incluir al creador del personaje, el guionista madrileño Juan Díaz Canales- se han cruzado otros proyectos y hemos tenido épocas en las que nos hemos arriesgado con otros de naturaliza diferente o con colaboraciones con personas que nos interesan".

Eso sí, su voluntad es que Blacksad, este elegante gato inspirado en Marlon Brando, sea un "personaje recurrente que tendrá continuidad, mientras Dios nos dé salud", precisa.

A la espera, aunque "sin fecha", de que salga el sexto tomo de esta serie, que será una aventura en dos volúmenes para hacer una "trama más larga y más compleja", Guarnido aún disfruta de la gran resaca del éxito que ha vivido junto a Canales desde que en 2014 saliera a la venta el quinto álbum, "Amarillo".

Reconocimientos que llegaron desde España con el Premio Nacional de Cómic 2014 y hace apenas dos meses desde Estados Unidos, ya que se convirtieron en ganadores del premio Eisner al mejor álbum extranjero y están nominados a un Harvey, que se entregará en el marco del Comic-Con de Baltimore (Estados Unidos), el 26 de septiembre.

Precisamente, es en Estados Unidos donde Guarnido ve que su gato se ha convertido en un personaje "icónico", gracias a ese halo de detective de novela negra a "la antigua" (las historias están centradas en la América de los años 50), unas características ante las que el público americano "es muy sensible".

Aunque si hay algo ante lo que los lectores americanos se rinden son los superpoderes de sus ídolos: capacidades mágicas que el gato antropomórfico más sexy de la viñeta, a juzgar por las miradas que le dedican las felinas, no tiene, pero que solventa con "ciertos atributos".

"Una cosa a tener muy en cuenta, y que discutimos Juan y yo al principio, era hasta qué punto los atributos animales de los personajes se podían conservar cuando los animales están humanizados. Blacksad tiene garras, un oído muy fino y reflejos de gato", describe sobre los poderes de este personaje "determinante" en su vida.

Cualidades que, de manera rotunda, Guarnido afirma que no cambiarán por dos motivos. Primero: "Hacemos tan pocas historias que tendríamos que crear 50 volúmenes para que la cosa se pusiera repetitiva y tuviéramos que darle un giro", bromea.

Y el segundo motivo, de cariz más literato, se debe a la confianza del dibujante en la riqueza del género negro: "El género policiaco en sí -dice- es tan rico que no tengo ninguna preocupación por el futuro de la serie ni ninguna inquietud porque sea necesario artificio de ningún genero para renovar el interés de los lectores por Blacksad".

Y un tercero motivo añadido es la confianza que deposita Guarnido en Díaz Canales, autor también de la próxima entrega del Corto Maltés.

"Juan creó el personaje, la idea de llamarlo Blacksad, un nombre enigmático y sonoro que lo dice todo. No concebiría trabajar con otro guionista, porque no es sólo el hecho de inventar personajes, sino las tramas que hace con su particular tono", concluye.

Pilar Martín