EFEJavier Herrero. Madrid

Un día después de que Dani Martín reafirmara su condición de profeta en Madrid, la segunda jornada de Río Babel 2022 ha servido para glorificar la gira de la que todos hablan, "Sin cantar ni afinar" de C. Tangana, y señalarlo a él como el ungido que este año camina sobre las aguas festivaleras.

El aforo máximo de 27.500 personas según la organización, 10.000 más que en la apertura, se han visto arrastradas hasta La Caja Mágica por el torrente en el que se ha convertido "Pucho" Álvarez (Madrid, 1990) y a la que presumiblemente se convertirá en la concentración más multitudinaria de esta cuarta edición a falta del cierre de mañana.

Aunque la cobertura y la movilidad se han resentido por el notable incremento en la asistencia, el acceso al recinto se ha desarrollado de manera fluida incluso a partir de las 20 horas, cuando el grueso de los visitantes han coincidido ante las puertas del recinto.

A esa hora ha arrancado uno de los reclamos fuertes, el de las casi eurovisivas Tanxugueiras, que se han apropiado uno de los momentazos cuando ha sonado su "Terra". Por un día Madrid ha sido Galicia con este trío que, acompañado de sus panderetas y una potente sección percusiva, ha puesto al público a bailar igualmente con su música más tradicional como con su fusión de folk y electrónica, además de lanzar mensajes en contra de la homofobia y del acoso sexual.

Tras ellas ha sido el turno para que la banda Tu Otra Bonita calentara el escenario principal con sus dejes entre roqueros, rumberos y flamencos y sus letras descaradas. En el repertorio, temas de su último disco, "Crema" (2021), como "El conjuro" arropado por el grupo de baile Las Niñas de Lola, y chispazos más antiguos pero tan eficaces para inflamar las ganas de fiesta como "Se quemó".

Este viernes ha sido además el día en el que Río Babel ha acogido la actuación de Zahara, la artista más distinguida en los últimos Premios de la Música Independiente (Premios MIN), donde gracias al demoledor alegato feminista de su álbum "Puta" (2021) obtuvo 6 galardones.

En esta segunda vuelta de su gira, la jienense prima la mesa de mezclas a lo orgánico para sublimar la catarsis de esas canciones en la pista de baile con remezclas en las que se fusionan sin problema con otras como "Wildest Dreams" de Taylor Swift, entre unas cuidadas proyecciones y una iluminación que han amplificado este viraje "techno".

"Ojalá durante este rato de música podáis ser todo lo libres que queréis ser", ha deseado al inicio de un espectáculo en el que se ha mostrado incombustible y dueña y señora del escenario, agitándose entre espasmos desde el suelo.

Cierto es que la novedad y la profunda metamorfosis a la que ha sometido su repertorio ha pillado por sorpresa a muchos asistentes que quizás lo habrían recibido mejor a una hora más tardía, por ejemplo tras el subidón de C. Tangana y no antes.

"¡Vamos a brindar con toda mi gente de Madrid que ha venido a verme!", ha exclamado este tras irrumpir puntual en loor de multitudes y con ese enorme y pulido despliegue escenográfico que, difuminando los límites entre la música y el teatro, reproduce un añejo club en el que igual cabe rap que una marcha cofrade, que se tararea "Campanera" como si fuese lo más "cool" del planeta.

Así ha regresado a su ciudad cuatro meses después de la parada previa en el Wizink Center, con sus 30 músicos aunque en un formato más compacto de hora y media y sin invitados más allá de la plantilla estable de la que forman parte Niño de Elche y Marina Carmona, que ha hecho las veces de Nathy Peluso en "Ateo".

El público, como en esa sobremesa flamenca que representa a mitad de repertorio, se ha vuelto a beber de una tacada el "show" que, junto a una realización cinematográfica (especialmente necesaria para quienes lo seguían desde las lejanas últimas filas), se nutre de destilados como "Demasiadas mujeres" o "Ingobernable" que no solo no dejan resaca sino ganas de más.

Entre fuegos artificiales y el remate de "Tú me dejaste de querer" y "Un veneno", El Madrileño se ha coronado en Madrid, que mañana recibirá en este mismo escenario a otro rapero de larga mirada, el puertorriqueño Residente como gran protagonista de la jornada de cierre.