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Andrés Calamaro ha encandilado esta noche a un público de su generación con un concierto en el WiZink Center de Madrid en el que brillaron con especial lustre las actuaciones de los invitados, C. Tangana, Ariel Rot y Kase.O, que flanquearon al argentino en versiones de algunos de sus temas más esperados.

El concierto, enmarcado dentro de su gira "Cargar la suerte", ha sido uno de los más multitudinarios fuera del formato de festival que el argentino ofrecerá en esta gira por España, además de suponer su vuelta al antiguo Palacio de los Deportes tras diecisiete años de ausencia. Sin embargo, la afluencia de espectadores no ha logrado el "sold out".

Con un sonido algo saturado, Calamaro se rodeó de una formación clásica de banda de rock (guitarra eléctrica, bajo, teclado y batería) para demostrar que, aunque su voz no posea el mismo timbre que en sus años de juventud, su interpretación vocal se mantiene en la línea de lo exhibido en sus últimos años de estudio e incluso parece haber mejorado en esta última gira.

A pesar de que el tour estuviese bautizado con el nombre de su último álbum de nuevas canciones, publicado en 2018, los temas del disco no tuvieron peso en un repertorio en el que estos se mezclaron con una gran dosis de clásicos de su álbumes "Alta Suciedad" y "Honestidad brutal", del que la canción "Maradona" hizo ondear camisetas de la selección argentina en honor del futbolista.

El concierto se inició puntual con la interpretación del tema "Bohemio", con el que el músico ha abierto la mayoría de conciertos en España y al cual ha otorgado una segunda vida al incluirlo en su álbum de duetos de 2021 "Dios los cría", cantada a dúo con Julio Iglesias.

Entre canción y canción, un Calamaro tímido, callado, serio y chulesco imitaba pases taurinos y hacía ademanes de divo mientras, sin romper su postura de tipo duro, rogaba al público que evitase usar flash, para lo que llegó a hacer un amago de no seguir tocando hasta que las luces se apagasen.

En la multitud se entremezclaba un público que sobrepasaba la treintena o rozaba la sesentena y que, si bien respondió con ímpetu al espectáculo, estuvo lejos de la euforia propia de un concierto masivo al inicio para más tarde romper a cantar clásicos como "Estadio Azteca" o "Crímenes perfectos", en el que sentenciaron al unísono: "Me parece que soy de la quinta que vio el Mundial 78".

El plato fuerte de la noche se hizo esperar hasta el último tercio del concierto, cuando el músico porteño llamó de manera inesperada al cantante C. Tangana para interpretar junto a él una versión del tema "Hong Kong", que cierra el último álbum del madrileño y que en esta ocasión contó con una introducción inspirada en la canción "Nowhere Man" de los Beatles.

La colaboración hizo estallar en aplausos y coros al WiZink y, para que la celebración no cesase hasta el final de la cita, a este lo sucedió Ariel Rot, excompañero de los Rodríguez que fue aclamado como ningún otro músico en canciones como "A los ojos", "Canal 69" o una incursión en "Mueve tus caderas" del grupo de La Movida "Burning".

Algunas interpretaciones más tarde, y ante la sorpresa de un público que no esperaba tal diversidad de géneros, Calamaro presentó al rapero zaragozano Kase.O mientras en el escenario se reconocían los primeros compases del éxito "Flaca", que el MC fusionó con su tema "Mitad y mitad" para despertar una ovación atronadora.

"Paloma", cantada a dueto entre estrella y público, cerró aparentemente el "setlist" para luego culminar la función con dos bises en los que el rioplatense se volvió a acompañar de Ariel Rot: "Ariel, porfa", susurró al micro mientras aquel reaparecía para versionar la archifamosa "Sin documentos", en la que demostró sus habilidades a la guitarra punteando solos de puro rock and roll.

El argentino volvió a quedarse solo para cerrar con una aleación de entre su "Los chicos" y el "De música ligera" de Soda Stereo y encaminarse hasta el próximo destino, no sin antes brindar dos pases de capote.

Salvador León.