EFEBarcelona

Todos los Santos vs Halloween, sin entrar en batallas por la D.O., la Noche de Brujas de este 2020 será de confinado recogimiento sí o sí, y a los maratones de películas y series frente a la pantalla en busca de escalofríos, se puede sumar la lectura, solitaria, de las novedades de cómics góticos y de terror.

El miedo es algo íntimo, porque, lo que a uno le provoca estremecimientos y sudores fríos, a otro le puede dejar impávido o incluso provocarle la risa. Cosas de la amígdala cerebral que regula los temores más profundos.

Por eso, la oferta para contentar a todas esas angustias es variopinta y va de clásicos de lo tenebroso al gore, títulos que escarban en el reverso oculto de la naturaleza o incluso esos otros de "terror suave", de toque romántico que mezcla vampiros y melancolía adolescente.

Porque la figura del vampiro no sabe de modas pasajeras y permanece en los primeros puestos en el catálogo de lo oscuro.

Como el "Drácula", de Bram Stoker (Norma) en una versión manga que estiliza aún más el personaje del inmortal conde transilvano o "Nuestros encuentros con el mal" (Norma) de los maestros del terror Mike Mignola ("Hellboy") y Warwick Johnson-Cadwell con sus historias del profesor J.T. Weinhardt, el ayudante mr. Knox y la cazadora de vampiros miss Van Sloan, juntos en lucha contra las inesperadas "criaturas nocturnas".

En tono más postmoderno, en contenido y forma, pero sin dejar el camino de los chupasangres, está "Aspirina" (Fulgencio Pimentel) de Joann Sfar, una vampira "emo" que lleva siendo adolescente tres siglos, un eterno crecimiento que ha hecho que la rabia generacional acumulada sea tan intensa que el vocabulario de esta joven, cansada de sus 17 años, no sea precisamente el de una dulce y lívida damisela. Dibujo nervioso pero efectivo para una fábula con más trasfondo de lo que no se refleja en el espejo.

A veces el clasicismo no lo pone el personaje o la historia, sino el autor. H.P. Lovecraft son palabras mayores y su relato corto "El color que cayó del espacio" una de las cumbres de la literatura del escritor de Providence (EEUU) que Nórdica publica con ilustraciones del dibujante catalán Albert Asensio y que recientemente ha tenido una versión cinematográfica.

Con Arkham, la ficticia área rural de Massachusetts como escenario del cuento, Asensio asciende esta escarpada cima de Lovecraft, pero lo hace por la ladera menos monstruosa.

"Ha sido un placer. Siempre me ha gustado ilustrar clásicos, ya lo había hecho con Poe y este cuento de Lovecraft lo había leído. Me daba miedo su vertiente 'gore', quería escapar de lo monstruoso y recrear más las atmósferas, los silencios y, sobre todo, el color", comenta a EFE el dibujante, que pasa en sus ilustraciones del blanco y negro al color con la caída del meteorito que desencadena el relato.

¿Y si la peste negra que asoló Europa a finales del siglo XIV y se cobró la vida de más de veinte millones de almas no hubiera sido tal plaga sino una infección zombi? Pues sobre esta macabra elucubración gira "Pestilence" (Planeta Cómic) de Frank Tiern y Oleg Okunev, la historia de un antiguo cruzado dedicado a desentrañar la "verdad" de aquel mortífero brote, y que, según este delirante relato, la iglesia y los historiadores "oficiales" quisieron atribuir a unas simples y mundanas ratas. ¡Qué poco original!

Que el terror no transita únicamente por las manidas cloacas y mazmorras, que puede estallar en medio de la naturaleza, a plena luz, está plasmado en la tradición japonesa de fantasmas.

"Relatos fantasmagóricos de las montañas" (ECC) se basa en las historias del Junpei Azumi, leyendas alimentadas de esos miedos, convertidos en una compilación manga con varios dibujantes: Akemi Inokawa, Akihito Yoshitomi, Daisuke Imai, Junji Ito y Mimika Ito.

También en ese entorno natural, boscoso, en el siempre propicio New Hampshire, el equipo creativo formado por Scott Snyder y Jock localiza su serie "Wytches" (ECC), acerca de una familia con ganas de iniciar una nueva vida, huyendo de un trauma reciente, pero que se topa con un "algo malvado" que les observa desde la espesura, ambiente que los autores aprovechan para adentrarse en la mitología de las brujas.

Y hablando de hechiceras, otro pilar del cosmos de lo siniestro, Errate Naturae presenta "Los secretos de las brujas", libro firmado a tres manos por las "brujas" y escritoras Elsa Whyte y Julia Légère, y la ilustradora valenciana Laura Pérez, ganadora del Premio Ojo Crítico de Cómic por su novela gráfica "Ocultos".

"Acepté el proyecto porque está en la línea de las cosas que me gusta tratar. He intentado crear un imaginario propio, sin basarme en el trabajo de otros, más simbólico, alejado de libros y películas actuales", desvela Pérez a Efe. Una historia sobre la brujería a lo largo de las épocas "para gente que no sepa nada de este mundo" -apunta Pérez- mujeres, algunas de ellas personajes reales, tomadas hoy en día como protofeministas por la libertad con la que vivieron.

Un especial Halloween no puede cerrase sin una visita al camposanto. "El libro del cementerio" (Sapristi) es la adaptación gráfica que P. Craig Russell ha hecho de la novela de Neil Gaiman, -texto de referencia de la literatura juvenil- protagonizada por Nadie, un huérfano cuya familia ha sido asesinada y que es adoptado por los fantasmas y espíritus que viven entre tumbas, casi una versión sobrenatural de "El libro de la Selva" de Kipling.

Sergio Andreu