EFEOliva (Valencia)

Una recopilación de 79 poemas inéditos, reunidos bajo el titulo "Dios hecho viento", que escribió en la adolescencia y hablan de su primera crisis religiosa, es el legado de Francisco Brines al Instituto Cervantes para ser depositado en su Caja de las Letras y que ha sido desvelado este lunes.

El acto no pudo celebrarse el pasado mes de abril por el delicado estado de salud del poeta, que falleció el 20 de mayo a los 89 años, una semana después de recibir, de manos de los reyes, la escultura y la medalla que le acreditaban como ganador del Premio Cervantes 2020.

Fue la directora de la Fundación Francisco Brines, la también escritora Àngels Gregori, amiga y colaboradora del poeta, quien encontró los poemas inéditos que Brines creía perdidos en una carpeta depositada en una de las muchas cajas que el escritor guardaba en su residencia de "Elca", en el municipio de Oliva (Valencia), ahora sede de su fundación.

Se trata de 79 poemas que Brines escribió entre 1947 y 1949, diez años antes de su primer libro "Las brasas", con el que recibió el Premio Adonais de Poesía en 1959, relata Gregori en declaraciones a Efe.

Señala que descubrió estos escritos, en los que también hay dibujos del poeta, entre los manuscritos y documentación de Brines cuando preparaba la exposición sobre su vida y obra en Alcalá de Henares (Madrid), que se inauguró el pasado mes de abril dentro de los actos en torno al Premio Cervantes 2020.

"Brines estaba entusiasmado" por reencontrarse con estos textos, recuerda Gregori, el primero de ellos titulado "El poema perdido y hallado en el bosque", que le leía por las mañanas en su residencia y el escritor "evaluó de una forma impecable, tachaba, aceptaba o censuraba".

Son poemas escritos en su adolescencia, entre los 15 y 17 años, algunos de sus primeros versos que "ya tienen su poética posterior" y su primera experimentación y pruebas con la temática que centrará su obra, la cual le hizo merecedor de numerosos galardones, entre ellos el Premio Nacional de las Letras Españolas, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Internacional de Poesía Federico García Lorca y el Nacional de la Crítica.

"Está el Brines con el ritmo y el tono que le caracterizan, los temas que le acompañarán", entre ellos su primera crisis religiosa cuando estudiaba en el colegio Jesuitas, ha dicho Gregori durante el acto.

La Fundación Francisco Brines ha decidido que el cajetín 1018 de la Caja de las Letras con este legado inédito sea abierto el 22 de enero de 2032, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta.

El acto de entrega del legado de Brines al Instituto Cervantes se ha celebrado esta tarde en la sede de su fundación, con la presencia del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien ha destacado que el poeta valenciano "nos enseñó que la verdad poética es una forma de ética", así como a "querer, admirar y hacer de la poesía una apuesta por la honestidad más íntima".

También han asistido a la ceremonia la directora general del Libro y Fomento de la Lectura, María José Gálvez, y el conseller de Cultura, Vicent Marzà, y la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, en representación de la Generalitat Valenciana.

García Montero, amigo personal del poeta valenciano, ha ampliado el legado de Brines para la Caja de las Letras con dos primeras ediciones de los libros "Diario de un poeta recién casado", de Juan Ramón Jiménez, y "Soledades", de Antonio Machado, maestros y poetas predilectos de Brines.

La Fundación Francisco Brines ha entregado también un manuscrito firmado por los miembros de esta entidad, que acompañaron al escritor hasta el final de sus días, con el título "El rostro de Oliva", que invita a "mantener la memoria urbana" en agradecimiento al vínculo del autor con su ciudad natal.

La artista Carmen Calvo (Premio Nacional de Artes Plásticas 2013) enviará al Instituto Cervantes una obra para el legado de Brines y la pintora y sobrina del escritor, Mariona Brines, ha hecho entrega de un collage dedicado a su tío.

Los escritores Luisa Castro (directora del Instituto Cervantes de Burdeos), Fernando Delgado, Vicente Gallego, Carlos Marzal, Lola Mascarell, José Saborit y Àngels Gregori han rendido durante el acto un homenaje al escritor con la lectura de fragmentos de sus libros, elegidos pensando en el poeta, depositados también en la Caja de las Letras, al que se ha sumado Felipe Benítez Reyes.

La donación póstuma del autor de "El otoño de las rosas" (1986), miembro de la Generación de los 50, será guardada a perpetuidad por el Cervantes y tendrá como último destino la nueva Biblioteca Patrimonial de la institución, ubicada en Alcalá de Henares.