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Una "comedia sexual" desenfadada y con final feliz. Así es "Donde caben dos", una cinta con Ana Milán, Álvaro Cervantes, Anna Castillo o María León, en la que el director Paco Caballero explora el mundo de los sentimientos y la sexualidad en un club de "swingers" (intercambio de parejas), huyendo de los prejuicios.

"Seguimos teniendo muchos prejuicios respecto a la sexualidad y las emociones. Con esta película trato de romperlos, aunque sea poco a poco", explica en una entrevista a Efe Caballero ("Perdiendo el Este") sobre "Donde caben dos" (Filmax), una cinta coral que llega hoy a los cines y que, contra todo pronóstico, "sitúa el sexo en un segundo plano" para hablar de la comunicación en las parejas.

Raúl Arévalo, Ernesto Alterio, Luis Callejo, Pilar Castro, Anna Castillo, Álvaro Cervantes, Carlos Cuevas, Verónica Echegui, Miki Esparbé, Ricardo Gómez y también María León, Melina Matthews, Ana Milán, Jorge Suquet, María Morales y Aixa Villagrán dan vida a diferentes personajes cuyas historias se entrelazan en el "Club Paradiso" de "swingers".

"Me fascina acercarme a los mundos de las relaciones de pareja", desgrana Caballero, que compone una historia que habla de "la dificultad de separar sexo y amor", pero también de la comunicación en las parejas, en el escenario de un club de "swingers" en el que se suceden diferentes historias en una misma noche.

"Sigo siendo de una generación que cree en la monogamia, así que hay algo de admiración hacia la gente que separa lo afectivo de lo sexual y lo vive con respeto y libertad", explica Anna Castillo, que define el filme como una película que "trata las relaciones afectivo sexuales" por encima del intercambio de parejas o el sexo.

"Los sentimientos se quedan en la puerta" es la frase que predica el personaje de Ana Milán, anfitriona del Club Paradiso, a los visitantes que traspasan la entrada de su club en un intento de acatar esta orden. Un personaje que según explica la actriz, es "una mujer libre de todo juicio, que entiende que todo puede pasar. Porque todo puede pasar", remarca.

El reparto de extras estaba formado por "swingers" reales. "Hablamos mucho con ellos desde el respeto más profundo para preparar los papeles, y vimos que tratan el tema con una pureza y naturalidad que muchas veces faltan en otro tipo de relaciones", desgrana Milán.

Para María León, el mensaje de esta película es claro: "No hay una manera única de disfrutar ni de disfrutarse", afirma sobre la cinta, que a través de las historias de sus personajes arroja un mensaje final al espectador. "Los personajes se dan de frente con lo que realmente son, y se dan cuenta de que no es tan malo ser uno mismo", señala.

Su personaje lo preparó con Aixa Villagrán, junto a quien da vida a una de las diferentes historias cruzadas, en una interpretación que bebe de referentes como "Superempollonas" o "Resacón en las Vegas", para dar como resultado un filme que "cuenta las relaciones desde un lugar sin prejuicios".

Melina Matthews ha recibido su personaje como "una bendición", además de un reto al tratarse de su primera comedia. Forma parte de una pareja que decide acudir al club para tratar de salvar así su relación, rompiendo un tabú.

"Cuando leí la película lo que menos me preocupó fue el sexo. Lo interesante son las relaciones entre unos y otros, cómo afrontan las cosas en pareja", explica por su parte Jorge Suquet.

Con esta afirmación coincide su compañera Verónica Echegui, con quien además comparte historia. "Me gusta que la película tome esta dirección, que haya una visión y una intención desde el principio y en tono de comedia", dice Echegui sobre la cinta, rodada durante la pandemia.

"La película explica lo importante que es comunicarse en una relación. Una pareja puede atravesar cualquier cosa, siempre y cuando haya comunicación y honestidad", remarca Echegui sobre esta comedia, que desde el humor y a través de distintas voces invita al espectador a introducirse en el mundo tras las puertas del Club Paradiso.

Por María Muñoz Rivera