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La perseverancia en la búsqueda de un nuevo mundo fue hace 500 años el motor vital de Magallanes y Elcano y recuperar su gesta es ahora el del pianista y compositor flamenco Dorantes, que le dedica su último CD: "quiero que quien lo escuche sienta lo que sintieron aquellos marineros", desea el sevillano.

"La Roda del Viento" nació como un espectáculo para la Bienal de Flamenco de 2018, un encargo de la organización para clausurar aquella edición: "era un boceto de lo que ha acabado siendo y en el que ha cambiado un cincuenta por ciento del contenido", detalla David Peña "Dorantes" (1969) en una entrevista con Efe.

Del CD, que se lanzará antes de fin de año, se han ido desgranando los singles "Preparativos", "La búsqueda" y próximamente saldrá "La llegada", resumen de una aventura que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad.

"Estaban buscando el camino más corto a las especias pero circunnavegaron la Tierra, una hazaña solo comparable al momento en el que el hombre llegue a Marte", asegura el lebrijano.

Espera que "la gente pueda entender la epopeya de Magallanes, el padre de la globalización, escuchando el disco. Cada una de las cinco partes del disco se acompaña de un texto -de Casto Márquez- describiendo lo que hicieron, lo que veían... Uno en su casa se puede sentar a leer el texto y escuchar lo que ellos sintieron".

"20 de agosto de 1519. Una vez preparados y equipados para un viaje que se calcula que duraría tres años, salen del puerto de Sanlúcar de Barrameda buscando los vientos del sudeste, un viaje a lo desconocido, que no iba a contar con posibilidad alguna de recibir auxilio y repleto de posibles peligros", cuenta Márquez, también autor de las letras, en el guión que acompaña el disco.

El nuevo trabajo del creador de "Orobroy" empieza con "Preparativos", la salida de Sevilla con cinco naves, luego vienen los temas dedicados a la travesía por el Atlántico; la bajada desde Brasil por el río de la Plata; el cruce del estrecho que se llamaría de Magallanes hasta Filipinas y la vuelta de los supervivientes, ya con Juan Sebastián Elcano al mando, a Sevilla.

El segundo de los diez cortes del CD, "La búsqueda", narra el laberinto de miedos que fue el hallazgo del que se llamaría el estrecho de Magallanes, el desasosiego ante un mundo desconocido al que en un principio pusieron Tierra de Fuego por las hogueras que veían desde el barco.

La desconfianza de la marinería en el rumbo, recelosa del buen criterio del portugués; la mala suerte con el viento, que les tuvo tres meses casi al pairo, y muchos muertos por escorbuto -salieron de Sevilla 265 hombres y solo volvieron 18- dibujaron un panorama que el pintor Domingo Zapata ha recreado para este tema, y que pinta desde su casa de Nueva York durante los 8 minutos que dura "La búsqueda".

Los adelantos del disco concluirán con "La llegada", la entrada por Sanlúcar de Barrameda y la vuelta, subiendo el río, a Sevilla, con una única nave, la "Victoria", y con Elcano ya al frente.

"Describe cómo los marineros van hechos polvo, cansados del viaje pero, sobre todo, con el alma hecha jirones a pesar de que habían hecho lo inimaginable", apunta.

Para contarlo, Dorantes se acompaña de 45 músicos de la Orquesta Sinfónica de Sevilla y de un "banco de promesas" de la Fundación Cristina Heeren: los cantaores Alba Martos, Ana Lorenzo, Antonio Mena, Sebastian Vilches, Cristina Regajo, Elisabeth Nadal, Estefanía Salvatella, Lidia Montero, Marcos Martínez, Marta "La niña", Pedrito Peña y Rosa Linero.

Son ritmos de tanguillos, soleá ("La calma"), alegrías, rondeña ("Rumbo"), bulerías con connotaciones de seguiriya ("La búsqueda"), todo basado en palos flamencos e incluso hace un enlace por seguiriyas con bulerías y tangos, usando sintetizadores, en el tema de la muerte de Hernando de Magallanes (1480-1521).

Lo ha titulado "La Roda del Viento" porque la roda -más o menos donde está la quilla- es la que soporta todas las maderas, "la parte más importante del barco, la que abre el agua y el surco, la que hace que el barco navegue y ayuda a encontrar los caminos".

Es su proyecto más ambicioso porque cada nota, cada concepto, cada tesitura, la ha creado él, no hay nadie "externo": "Estoy bastante contento con el resultado. Estoy aprendiendo a soltar, a no estar continuamente pensando y perfeccionando", revela.

El artista ha pasado el confinamiento en su casa en el pueblo de Mairena del Aljarafe: "ha sido un hachazo; el primer mes lo pasé tan regular, obsesionado por las noticias, que se me quitaron las ganas de tocar y de componer. Luego empecé a recuperarme y ahora pienso en aquella travesía de Magallanes. Aquello sí que fue encierro".

Concha Barrigós