EFEBarcelona

A pesar de que en la edición de 2020 la Schubertiada da preponderancia a los cuartetos de cuerda, en la programación hay otras propuestas como las del joven dúo Antón & Maite, quienes ofrecerán obras de Mozart y Schubert, sentados ante el mismo piano, siendo "cuatro manos y un solo latido".

En una entrevista con Efe, la pamplonica Maite León ha mostrado su ilusión por poder debutar este domingo en el festival junto a su compañero Antón Dolgov, nacido en San Petersburgo (Rusia), ambos de 26 años y que llevan juntos desde hace prácticamente una década, comprometidos con la música escrita para dúo de piano.

León reivindica las obras compuestas para piano a cuatro manos y destaca que Schubert siempre las tuvo muy en cuenta, con más de sesenta piezas en su haber, "todas de una gran calidad".

A diferencia de otros intérpretes de la Schubertiada, la pareja podrá actuar sin mascarilla y ofrecerá un programa de una hora de duración en el que abordarán "Allegro en la menor, D. 947, 'Lebensstürme'" y "Fantasía en fa menor, D. 940", de Schubert, y la "Sonata en do mayor, KV. 521", de Mozart.

El dúo asevera que para ellos con Mozart "empezó todo" y destacan que la sonata que interpretarán es la última que escribió para piano a cuatro manos, "larga, de una dificultad considerable, más compleja que otras que hizo para piano solo, como él mismo reconoció".

Las dos piezas de Schubert, escritas al final de su vida, estando ya enfermo, son, a juicio de Maite León, de "una inmensidad interior apabullante, con el rigor rítmico que lo caracteriza, y, en el caso de 'Fantasía', da igual las veces que la escuches porque siempre genera un impacto, provoca una respuesta emocional muy grande".

Con las entradas agotadas, la canónica de Vilabertran será testimonio de la audición de dos pianistas que piden que se tome "en serio" el piano a cuatro manos, que suele verse "como algo de aficionados".

Sin embargo, en su caso, llevan años de estudio y jornadas diarias de trabajo de más de ocho horas, convirtiéndose "en uno solo" cada vez que se sientan ante el instrumento.

En ese momento y durante todo el concierto, Maite León subraya: "Somos cuatro manos y un solo latido, dos pianistas que nos desdibujamos y nos apagamos en el sentido de no tocar como dos personalidades diferentes, sino que somos una sola idea musical".

Antón, prosigue, pone el pie en el pedal y ella tiene "confianza plena". "Tenemos una coordinación total frente a un piano en el que cuando las teclas bajan y los martillos golpean las cuerdas no hay margen de error. Nuestra sincronización debe ser absoluta".

A su juicio, Schubert es uno de los compositores que mejor entendió este tipo de actuación, "utilizando las grandes posibilidades polifónicas del piano, consiguiendo algo único y diferente con unas obras de una genialidad inexplicable", que quieren descubra el público de la Schubertiada este domingo.

A la vez, desean que los asistentes al concierto, en "un entorno de auténtica seguridad", puedan "evadirse" de la situación que se está viviendo, les escuchen, sueñen, rían o incluso lloren con ellos.

Residentes en Austria desde hace dos años, el dúo, que se conoció en Madrid, empezó en el Conservatorio Superior de Música de Aragón, junto al pianista Miguel Ángel Orgega Chavaldas y el Dúo del Valle, y después de graduarse, decidieron viajar hasta Austria para estudiar un Master de Piano Dúo con el Dúo Silver Garburg en la Kunstuniversität de Graz.

Entre sus proyectos destaca la grabación de su primer disco, que debía presentarse en mayo, pero la pandemia lo impidió, producido por el sello IBS Classical con las piezas más representativas para piano a cuatro manos de Mozart, Mendelssohn y Schubert, además de una transcripción propia de una obra del compositor William Bolcom.

Con una carrera que ya les ha llevado a actuar en el Gran Teatro de Harbín de China, en el Grazer Musikverein de Austria o en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, en noviembre tienen previsto recalar, si ningún virus lo impide, en el FEX de Granada.

Asimismo, se prepararan para participar en 2021 en el ARD Music Competition de Múnich, uno de los certámenes internacionales de música clásica más importantes del mundo.

Irene Dalmases