EFEMadrid

La novela de Javier Cercas "Anatomía de un instante" llega al teatro de La Abadía de Madrid bajo la dirección de Álex Rigola, quien ha trabajado con el amparo del escritor que ha definido el 23-F como "el mito fundacional de la democracia española".

"Digo mito es en el sentido propio de la palabra, un compendio de mentiras y verdades, en lo que me sumergí a la hora de hacer la novela", ha comentado este viernes durante la presentación Cercas, que decidió que no iba a incorporar ficción al libro "porque ya había suficiente".

Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) ha señalado que contó las cosas como fueron "hasta -ha precisado- dónde yo encontré".

"Anatomía de un instante", Premio Nacional de Narrativa 2010, tiene como columna vertebral el golpe de estado del 23 de febrero de 1981.

Un momento histórico en el que el entonces presidente del Gobierno Adolfo Suárez permanece sentado en su escaño del Congreso de los Diputados, mientras los disparos de los golpistas se escuchan a su alrededor y la gran mayoría de los parlamentarios se resguarda bajo sus asientos. Solo el general y vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado y el secretario general del PCE en la época, Santiago Carrillo, acompañan a Suárez en su decisión.

Álex Rigola apunta que pasaron muchas cosas en muy poco tiempo y la novela "fue un aprendizaje" porque va más allá, "detrás hay un ensayo periodístico con mucho rigor".

Toda aquella época constituyó un momento histórico en el que un sistema dictatorial se convirtió en democracia por la "renuncia de tanta gente", advierte, una situación que compara con la actualidad donde describe la política como polarizada, "sin encontrar territorios comunes", buscando desgastar al oponente, "muy distinta a lo que hicieron los políticos de la transición".

Rigola ha realizado una adaptación escénica con el objetivo de que el espectador retenga datos. En la que los actores Pep Cruz, Eudald Font, Miranda Gas, Roser Vilasojana y Bernat Quintana relatan e interpretan diálogos de los personajes, que se acompañan de fotografías de aquel instante.

El director asegura que el autor dio vía libre para la adaptación, solo pidió que fuera "fiel a la verdad", a los hechos históricos, y "la verdad es tan apasionante".

"No hubiera sabido cómo abordar el tema si no tuviera el texto de Javier. No necesito ficcionar ningún personaje", indica Rigola.

Javier Cercas recuerda que, cuando se publicó, fueron muchos los que calificaron el libro de antisistema o antimonárquico, mientras que hoy algunos lo leen exactamente al contrario "justificando al rey (emérito); ambas apreciaciones no solo son falsas, sino estúpidas".

Asegura que cambiar una dictadura por una democracia sin guerra ni revolución es el gran mérito de Juan Carlos I y de Suárez, "algo inédito". A partir del 23-F, "el rey gana un prestigio enorme en España y en el mundo".

Un hecho que "le blinda, que hace que la prensa española no haga su trabajo", señala, y la culpa de que asumiera que del rey "no se podían decir determinadas cosas. Ha sido malo para la democracia y para el rey".

Cercas encuentra similitudes entre el 23-F y el asesinato de John F. Kennedy. "Es donde convergen todos lo demonios de la democracia española", todo el mundo tiene una teoría sobre ese día como con el asesinato del presidente estadounidense.

Para Rigola, era importante conseguir enganchar al público con la obra de una novela tan leída, que ha girado por casi toda España, en la que "se crean muchos silencios" en el espectador y que permanecerá del 23 de febrero al 20 de marzo en el teatro La Abadía.

Javier Cercas advierte de que el 23-F es el día sobre el que más se ha escrito de la historia de España. "¿Lo sabemos todo? No. Pero lo esencial sí lo conocemos".

Ahí es donde reconoce que está el fundamento del libro: "la sabiduría completa pertenece a la conspiranoia. Hay una industria alrededor de ese día".

Por Inmaculada Tapia