EFEMadrid

El Ministerio de Cultura y Deporte ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC) tres monumentos del patrimonio industrial y científico-técnico: el Real Taller del Aserrío de Valsaín (Segovia), la Torre de Señales del Aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid) y "La Farola" de Málaga.

Según ha informado Cultura en un comunicado, el Real Taller del Aserrío de Valsaín constituye una excepcional muestra de la arqueología industrial del siglo XIX, mientras que la Torre de Señales del Aeródromo de Cuatro Vientos fue la primera de su tipología en el mundo y clave en el desarrollo de la aviación española.

Asimismo, el faro conocido como "La Farola" de Málaga posee un carácter emblemático en su función y arquitectura en el marco urbano de la ciudad desde hace 200 años.

La declaración de estos monumentos como BIC ha sido publicada este martes en sendas resoluciones en el Boletín Oficial del Estado, tras haber sido resuelto por la Dirección General de Bellas Artes en función de lo establecido por la Ley del Patrimonio Histórico Español, que estipula que el Estado será competente en materia de patrimonio cultural respecto de los bienes adscritos a servicios públicos gestionados por la Administración del Estado.

Esta condición se da en estos tres casos que corresponden, respectivamente, al Organismo Autónomo de Parques Nacionales, al que está adscrito el Real Taller de Aserrío de Valsaín; el Ministerio de Defensa, titular de la torre del aeródromo madrileño; y el ente público Puertos del Estado, al que pertenece el faro malagueño.

Según destaca el Ministerio de Cultura, estas nuevas declaraciones ponen de relieve el fomento, protección, preservación y puesta en valor de los llamados “otros patrimonios” como el patrimonio industrial y científico-técnico.

En ellos están incluidos aquellos tradicionalmente más apartados de las políticas culturales como el industrial (Real Taller de Aserrío de Valsaín) o el científico-técnico (Farola de Málaga y Torre de Señales del Aeródromo de Cuatro Vientos).

Así, el Real Taller de Aserrío de Valsaín constituye una singular muestra de arqueología industrial de su época, fundado en 1884 en el enclave conocido como la Pradera de Navalhorno, bajo el patrocinio de la Casa Real, pasando posteriormente su titularidad a Patrimonio Nacional. Considerado una muestra de diseño e instalación industrial ejemplar, destaca el hecho de haber sido construido específicamente para la maquinaria que iba a albergar.

La antigua Torre de Señales del Aeródromo de Cuatro Vientos es una edificación de principios del siglo XX (1919 y 1920) que adopta la forma de un faro marítimo. Fue la primera torre de señales de España y, probablemente del mundo, anterior a la londinense del aeródromo de Croydon.

Fue ideada por Leopoldo Jiménez como una modesta edificación para servir de guía a los primeros aviadores. La torre, que estuvo en servicio activo entre 1920 y 1982, fue testigo de grandes hitos como los primeros vuelos del autogiro de Juan de la Cierva, precursor del helicóptero o de la Patrulla Elcano, que realizó un recorrido aéreo en 1926 entre Madrid y Manila.

Además fue testigo del vuelo del avión conocido como el "Cuatro Vientos", cuya tripulación formada por Collar y Barberán en 1933 cruzó por primera vez el Océano Atlántico sin paradas y del primer salto paracaidista realizado en España, por el capitán Méndez Parada. A lo largo del siglo XX, fue escenario de los avances de la aviación española.

Por su parte, "La Farola" de Málaga, levantada en 1817, posee un carácter emblemático en su función y arquitectura en el marco urbano de Málaga, al menos desde hace 200 años.

El faro, proyectado por Joaquín María Pery y Guzmán, destaca por su antigüedad y por pertenecer históricamente al corto número de faros de reverbero que había en España con luz giratoria en 1847.