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"La corrupción es la gran protagonista de todos los tiempos", ha dicho a Efe el autor de "Celda 211", Francisco Pérez Gandul, a propósito de su regreso a la novela con "El Broker" (Samarkanda), protagonizada por un financiero tan escaso de ética como sobrado de recursos para el desfalco y la extorsión.

Pérez Gándul ha asegurado que entre Malamadre, protagonista de "Celda 211", que en el cine interpretó Luis Tosar, y su nuevo protagonista hay un rasgo en común, "la mala leche", si bien ha matizado que "Malamadre tiraba de navaja para hacerte un siete y Bruno Silva usa el ordenador para dejarte sin un euro" y que "ya quisiera el financiero tener la ética y la lealtad del sirlero".

Al tratar sobre la corrupción, el novelista ha señalado que "más que hablar de una época debería hablarse de las personas y de sus cunas", dada su omnipresencia histórica: "En la novela hay una referencia al latrocinio de los almojarifes a cargo de los caudales en la construcción de la Giralda".

De la relación de su literatura con el cine, Pérez Gandul ha señalado que uno de los primeros lectores de "El bróker" le aseguró haber tenido la experiencia de "leer una película".

"Lo cierto es que monto las imágenes en mi mente y luego las describo; me ha pasado con 'El Bróker' y me ocurrió también con 'Celda 211'", ha explicado.

De aquella su primera novela, que también fue un éxito al ser llevada al cine, ha dicho que "la adaptación al cine de Daniel Monzón y Jorge Guerricaechevarría fue extraordinaria; hicieron la película que yo, de haber dominado el lenguaje cinematográfico, hubiera filmado", además de que "fueron muy leales con la historia".

Pérez Gandul no duda de que la función de la novela ha de ser entretener, siempre que ese entretenimiento tenga consecuencias: "No conozco a nadie que compre una novela para aburrirse; los Enyd Blinton, Emilio Salgari, Julio Verne... de mi infancia llenaron muchas horas de ocio; me entretuvieron, me formaron, me empujaron al periodismo y luego a la fabulación; para tener un fin tan simple como el de entretener, conmigo hicieron un gran trabajo".

Pérez Gandul se ha curtido como periodista deportivo, una sección que ha dirigido en la prensa escrita durante la mayor parte de su carrera.

"Históricamente, el periodismo deportivo fue denostado, se consideraba a quien llegaba a él como un desecho de tienta, lo que alcanzaba curiosamente a muchos de los lectores críticos y, a la vez, compulsivos consumidores", ha dicho.

"Pero -ha añadido- fue mala prensa, ha habido grandísimos periodistas y escritores deportivos en todas las épocas; hace poco se nos fue uno de ellos, Manolo Alcántara, ahí es nada, el mejor cronista español de boxeo de todos los tiempos junto a Fernando Vadillo".

Al aserto de que el periodismo sea la prostitución de la literatura ha contestado con una exclamación: "¡Encima putos, lo que no le pase a nuestra profesión!"

Al publicar "El bróker", una obra de acción y suspense cuyo entramado no deja de crecer desde las primeras páginas hasta un final que el autor promete sorprendente, Pérez Gandul ha evocado lo que le supuso "Celda 211" y ha asegurado que lo mejor fue el día a día en los meses en los que la escribió:

"Llegaba de trabajar de madrugada del periódico, me ponía ante el teclado y la ficción me convertía en un hombre libre; después, sí, la alegría de la edición, la sorpresa de la película, los reconocimientos..., pero nada comparable con el camino".

Alfredo Valenzuela