EFEBarcelona

El Centro de Artes Digitales Ideal de Barcelona lleva a Gustav Klimt y su universo artístico al siglo XXI en una exposición inmersiva que recorre el nacimiento del Modernismo y del feminismo.

La exposición se adentra en la trayectoria de un artista excepcional que, con su particular estética, creó algunas de las obras más reconocidas de la historia del arte.

La experiencia inmersiva la han creado Layers of Reality y el estudio belga Exhibition Hub, con un presupuesto total de cerca de un millón de euros.

La muestra se ha estrenado simultáneamente en Barcelona y Bruselas, donde se podrá ver a partir de esta misma semana en la Galerie Horta, un espectacular espacio Art Nouveau que forma parte del conjunto arquitectónico de la Gare Centrale de la capital belga.

En la producción han intervenido múltiples artistas y estudios creativos en artes digitales locales e internacionales como Dirty Monitor, Broomx, ActiveMe, Jordi Massó o Sergio Albiac.

La experiencia inmersiva tiene como comisarias a dos mujeres, la catalana Imma Fondevila y la austríaca Theresia Nickl, y, como han subrayado este jueves en la presentación, se acerca a la figura del artista desde un punto de vista inédito a partir de dos grandes áreas temáticas: el Modernismo y el feminismo.

Fondevila ha explicado que el discurso expositivo pone de relieve "las relaciones hasta ahora poco conocidas entre artistas y activistas de la Viena en la que vivió Klimt y la Barcelona de aquel tiempo".

La muestra destaca el espíritu de modernización que encarna Klimt en su época, su deseo de renovar el arte, de romper con el pasado, que le llevó a abandonar una carrera muy prometedora dentro de la pintura académica para fundar, junto a otros artistas, la Secesión, un movimiento que reivindicava la libertad creativa frente a un arte caduco y conservador, y que tiene su equivalente en Cataluña con el Modernismo.

El movimiento tuvo un alcance global: Tiffany en Estados Unidos, Art Nouveau en Francia y Bélgica, Jugendstil en Alemania, Liberty en Reino Unido o Floreale en Italia.

Coincidiendo con la revolución artística, otro gran movimiento de cambio se estaba gestando: el feminismo, en el que activistas de ámbitos muy diversos comenzaron a reivindicar un rol nuevo para la mujer en la sociedad.

"Klimt: la experiencia inmersiva" dedica un espacio expositivo al contexto general de las mujeres de la época que lucharon por participar activamente en la sociedad, reivindicando la labor de mujeres catalanas y austríacas que, impulsadas por un espíritu de cambio, se convirtieron en activistas y profesionales como Dolors Monserda, Carmen Karr, Francesca Bonnemaison, Teresa Claramunt, Berta von Suther, Adelheid Popp (premio Nobel de la Paz) o Therese Schlesinger.

La muestra analiza también la representación de la mujer que hizo Klimt en sus cuadros e invita al visitante a descubrir la pareja que el pintor formaba con la diseñadora y empresaria Emilie Flöge, figura muy influyente, con quien estableció una relación sentimental y de inspiración mutua.

Coincidiendo con la inauguración de su tercera experiencia inmersiva, Ideal estrena una nueva sala interactiva de 300 metros cuadrados, ubicada en una nave anexa ocupada hasta el pasado año por el Templo Chino Taoísta de Barcelona.

Este nuevo espacio, que mantiene algunos de los elementos de la arquitectura religiosa original, está ocupado por una instalación titulada "Viena 1900", creada por el estudio barcelonés Broomx, que permite a los visitantes interactuar con sus creaciones en una pantalla gigante de 180º y que invita al público a hacer un paseo por la Viena del Novecientos.

Los dos momentos inmersivos más intensos son el audiovisual de 360º que recorre algunas de las pinturas más conocidas de Klimt, y el audiovisual de realidad virtual de diez minutos en el que el visitante se sumerge en un paseo onírico por obras como "Dánae" (1907), "Judit I" (1901), "El árbol de la vida" (1909) o "Muerte y vida" (1916).