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El cine español está de vuelta. El próximo viernes llega a las salas de proyección "La cinta de Álex", ópera prima de la también escritora Irene Zoe Alameda que combina acción, drama, misterio y un mensaje contra los prejuicios y el racismo.

Rodada en la India y protagonizada por la debutante Rocío Yanguas, Fernando Gil y Aitana Sánchez Gijón, "La cinta de Álex" será la primera producción española que llegue a las salas después de tres meses de clausura a causa de la pandemia del coronavirus.

"Esta película es una propuesta diferente a nivel visual, con una textura, un sonido y una fotografía muy envolventes, que te lleva a un lugar exótico, y que en el cine claramente gana, merece la pena verla en pantalla grande", dice a Efe su directora, que admite que sienten gran incertidumbre en estos momentos.

La trama gira en torno al reencuentro entre un padre y su hija adolescente, que emprenden un viaje de negocios a la India. Él acaba de salir de la cárcel donde ha pasado 10 años por una falsa acusación de terrorismo y cuando creía que podría volver a empezar, las cosas se complican de nuevo.

Alameda vivió el 11-S en Nueva York, cuando estudiaba en la escuela de cine, y le marcó profundamente. "Hubo un antes y un después respecto a la confianza en el otro", señala. "Recuerdo el mundo en el que nos sentíamos todos cosmopolitas, ciudadanos del mundo, eso cambió con el 11-S".

La reflexión, considera, es hoy más pertinente aún. "Ahora, con la pandemia, otra vez recibimos como sociedad un puñetazo en la confianza en el otro; crecimos creyendo en esos valores, en el progreso, pero todo eso ha sufrido serios golpes".

La película aborda ése y otros muchos temas de calado, como la diferencia de clases, la ética del comercio internacional o el orgullo de los pueblos colonizados, además del que guía la trama, que es la recuperación de la confianza de una hija hacia su padre.

"Se tocan tantos temas que era necesario disfrazarlo, para que no fuera una película doctrinaria sino dinámica, entretenida, que te lleve de principio a fin en un viaje", explica Alameda, autora de novelas como "Sueños itinerantes" (Seix Barral, 2004), ensayos como "Escribir en la posguerra" (Michigan U. Press, 2004) y poemarios como "Antrópolis" (Ars Poética, 2017).

Coproducción internacional e independiente, fue rodada en Alsistar, un pueblo aislado del Rajastán, con equipos de Bollywood. Hay explosiones, multicámaras, coreografías de movimientos de actores y un montaje rápido con 3.500 planos. "Lo normal es que un largometraje tenga unos mil", precisa la directora.

El personaje de Aitana Sánchez Gijón, una empleada de una gran corporación, ejemplifica a la perfección las contradicciones y la doble moral de la sociedad occidental respecto a los países menos desarrollados.

"A ella le presionan sus jefes y ella presiona al que tiene debajo, es una cadena de presiones que acaba aplastando al más débil, que es el que está en la India en su taller fabricando zapatos a destajo, a veces en unas condiciones imposibles", señala la actriz en videoconferencia.

Fernando Gil, también conocido por su faceta de presentador de televisión, destaca el hecho de que todos estos grandes temas se aborden desde la mirada de una niña.

"Son temas que se les suelen ocultar a los niños", reflexiona, "el capitalismo salvaje, el machismo, los prejuicios, la deshumanización de un sistema basado en el capital y el máximo beneficio posible".

"Y sin embargo -añade- está bien que los niños vean la trampa desde ya porque a lo mejor en un futuro pueden reconocerlo antes de verse inmersos en ello y cambiar las cosas".

Paras Yanguas, en su primera experiencia ante la cámara, la experiencia en "La cinta de Álex" ha sido doblemente impactante, al rodar en la India.

"Al principio era todo raro, era como estar en otro planeta, es un país muy diferente pero enseguida te acostumbras, la gente ha sido muy amable y el pueblo donde rodamos era muy tranquilo y había relativamente poca pobreza", señala la actriz, que cumplirá 15 años en agosto.

Magdalena Tsanis