EFEMadrid

"Desplante" es un hecho o dicho propio del arrogante, pero en baile flamenco es un momento de "duende", un remate en suspenso que da título del espectáculo que lleva por el mundo desde 2013 Eduardo Guerrero y que esta noche vivirá un momento "único" al "desafiar" en el Real al arte del pintor Domingo Zapata.

Las "energías" de sus respectivos artes se juntarán en escena cuando Zapata empiece a pintar "lo que sienta" al verle bailar en un mural de 6x3 metros que situarán en el escenario de la Sala de Baile del teatro y ante el que también cantará el gaditano Manu Soto y tocará la guitarra el sevillano Javier Ibáñez.

"'Desplante' forma parte de mi vida porque nace de los palos que bailé en 2013, cuando gané el máximo premio del festival del Cante de las Minas. Hice taranto, cartagenera, soleá, alegrías y tangos y después ha ido redondeándolo con otros palos tradicionales", explica a EFE el gaditano (1983).

El público podrá verle esta noche bailar unas mineras, unas alegrías, tarantos y tangos, y escuchar soleá, malagueñas y zambra, es decir "pura ortodoxia" al lado de la "extrema vanguardia" de la pintura del mallorquín (1974).

El resultado de esa "liturgia", de la que no quiere desvelar detalles, será, asegura, "una absoluta sorpresa para todos".

"Es muy posible que la pintura no solo esté en el cuadro sino en mi propio cuerpo", dice riéndose el bailaor y coreógrafo, que ya ha hecho "Desplante" en México con un mariachi y en Nueva York con un cantante de trap.

El flamenco, reclama, "es un arte vivo y tiene que seguir creciendo".

Fue él el que acudió a Zapata, un admirador de su trabajo, le propuso la performance y "enseguida" se pusieron de acuerdo aunque ninguno sabe "qué cuadro saldrá" porque no han querido ensayar absolutamente nada para preservar la naturaleza de la performance, es decir, la creación artística improvisada.

Ganar el concurso del Cante de las Minas supuso para Guerrero un cambio de rumbo en su carrera, en la certeza de que tenía que "tomarse muy en serio" aquello y centrarse en "la raíz" y en lo que quería hacer.

Por eso, dice, "Desplante" es tan querido para él y está tan orgulloso de que tantos años después siga siendo un espectáculo que le piden en todo el mundo.

Zapata, perteneciente al movimiento Neoexpresionista y Arte Pop y residente en Nueva York, donará su mural a la productora del ciclo flamenco del Real, Flamenco Real & So-La-Na, que lo expondrá como telón de fondo del escenario durante todos los espectáculos.EFE

cb/ess