EFESan Sebastián

Proyectados los primeros capítulos de "Patria" en San Sebastián, las redes sociales hablan de ella como de la serie española del año. "Mejor eso que lo contrario", dice la actriz Elena Irureta sobre este proyecto de HBO, con el que sus creadores no pretenden "sentar cátedra".

Aitor Gabilondo, el impulsor y guionista de esta serie basada en la exitosa novela de Fernando Aramburu, habla para Efe junto a Elena Irureta y Ane Gabarain, extraordinarias como las dos grandes protagonistas, de la acogida que están teniendo las primeras proyecciones de "Patria" y aseguran que están preparados para oír "un poco de todo".

Se toman con humor que haya quien hable ya de este historia sobre los duros años de terrorismo y violencia en Euskadi como de la serie del año, admiten que es "bonito escucharlo", pero son partidarias de no creerse nada.

También hay quien ha puesto pegas a esta serie que se acerca a dos familias que sufrieron las consecuencias de la violencia, la de la víctima y la del verdugo, la de Bittori (Irureta) y Miren (Gabarain).

Si los ocho capítulos servirán para desterrar la idea romántica de lo que fue ETA que pueda persistir en algunas personas o sectores fuera de España no es algo que se haya planteado Gabilondo, ni tampoco si ayudará a cambiar de opinión a los que siguen pensando que matar por Euskadi estuvo bien.

"Cada persona es un mundo, las circunstancias son complejas. Lo último que quisiera yo es sentar cátedra con una serie de ficción", afirma Gabilondo.

El creador de "Patria" ha repetido que la tímida reconciliación entre las dos amigas que se separan es lo que le movió a adaptar el texto de Aramburu.

En la sociedad vasca real cree que "se van acercando posturas". "Estamos mejor y estaremos mejor", asegura. Y Gabarain apostilla: "Estaremos mejor, pero todavía queda recorrido".

Irureta, no obstante, advierte de que "Patria" es "una visión" de esos años convulsos, pero no "la visión". "La serie tiene un final esperanzador. Ojalá fuera así, la vida dirá lo que pasa con la sociedad vasca".

Gabilondo pensó en un elenco de actores vascos para llevar a la pantalla la novela y las dos actrices están de acuerdo por el plus que otorga el haber sido testigos de ese tiempo y de conocer más a fondo el tipo de personajes que interpretan, su forma de ser y expresarse.

"El conocer nos ayuda a acercarnos más a los personajes que lo que puede ser una actriz alemana", dice Irureta. "Al final, haces que desprenda verdad, que coja otra textura", señala su compañera.

"Bien elegido está el reparto y no lo digo por nosotras. Lo digo como visión, cuenta con todos los actores vascos porque quiere contar una historia de aquí y le da credibilidad. No somos actores muy conocidos, con lo que ya no ves al actor, ves al personaje directamente", añade la intérprete de Bittori.

Gabilondo recalca que no tuvo dudas sobre la elección de un elenco vasco "por la aportación y matices" que iban a imprimir a los personajes. "No tenían que construir nada, ya vienen construidos de casa", bromea.

Las dos protagonistas son dos mujeres con carácter, en el caso de Miren un personaje que elige ser madre por encima de todo, que canaliza su dolor abrazando el fanatismo.

Gabarain no cree que haya maniqueismo en un personaje tan extremo. "Elige vivir en modo madre, lo elige así, y la llena de dolor y de amargura", dice la actriz. Señala que, de hecho, existen esas madres como también existen de otro tipo.

"Miren es una mujer que está muy sola y es torpe en la gestión de las emociones y comete muchas torpezas. Se enroca en su amor de madre. Al final, es aquello de ser más papista que el papa", agrega.

Irureta destaca que "son dos bombones de personajes para interpretar". "Tienen un registro tan amplio que te da todos los colores de una persona y eso ha sido un lujo para nosotras", asevera.