EFEZaragoza

El espíritu bohemio de las calles, los cabarés y los cafés del parisino barrio de Montmartre invadirá hasta el 14 de marzo de 2021 el CaixaForum de Zaragoza, con más de 300 obras enmarcadas en una atractiva y colorida museografía.

"El espíritu de Montmartre en tiempos de Toulouse-Lautrec" muestra a través de pinturas, dibujos, carteles e ilustraciones la producción del pintor y cartelista francés en sintonía con la de sus artistas contemporáneos en el París de finales del siglo XIX.

El comisario de la exposición y crítico de arte, Phillip Dennis Cate, y el director del CaixaForum Zaragoza, Ricardo Alfós, han presentado en una rueda de prensa esta muestra, que propone una inmersión en el "irresistible encanto de la mentalidad vanguardista".

La influencia de este centro literario y artístico de la capital francesa no se muestra solo a través de los ojos de Toulouse-Lautrec, sino que da la visión de sus coetáneos Pierre Bonnard, Pablo Picasso, Georges Bottini, Henri-Gabriel Ibels, Henri Rivière, Louis Valtat, Jules Chéret, Suzanne Valadon o Édouard Manet.

Como ha señalado Alfós, hace 150 años Montmartre experimentó una "eclosión de arte y del movimiento radical", gracias a numerosos artistas que en torno al 1880 convirtieron este barrio en centro literario y artístico de la capital francesa.

"A nivel filosófico y político, Montmartre era radical, se mostraba contra el poder establecido y la burguesía. A diferencia de la política -que abogaba por el arte académico- el teatro, la música, los artistas, los escritores y los poetas se aunaban en este barrio", ha añadido por su parte el comisario.

Los cafés, los cabarés, los teatros experimentales o las propias calles eran los lugares más habituales para presentar sus trabajos, que incluían a menudo "obras efímeras", como carteles, ilustraciones en periódicos o incluso partituras con diseños especiales.

Esta comunidad artística adoptó herramientas como el humor, la ironía, la sátira, la caricatura o las marionetas para criticar el modo de vida imperante en ese momento y la condición humana en general.

El recorrido se detiene en los cabarés y, muy especialmente, en el emblemático 'Le Chat Noir' que, desde su nacimiento en 1881, se convirtió en una "institución" para los artistas vanguardistas.

"Pero probablemente la mayor contribución era su sofisticado teatro de sombras", ha apuntado Dennis Cate, quien ha intervenido en la presentación de forma telemática.

Este local pasó a albergar una complicada producción teatral -en ocasiones con más de 40 personas detrás del escenario- que incluía los componentes futuros del cine como movimiento, color, sonido, música y voz.

Sin olvidar la espectacularidad de los cafés concierto (Moulin Rouge, Moulin de la Galette o Divan Japonais), que también se ve reflejada a través de su famosa cartelería.

El movimiento de Las Artes Incoherentes, fundado por el escritor y editor parisino Jules Lévy en 1882, también tiene una presencia destacada en la exposición.

Durante 30 años, artistas y personas que no lo eran, organizaron exposiciones en las que se burlaban de la hipocresía y la pomposidad de la época y ponían a la burguesía en el punto de mira a través del humor.

Las ilustraciones de los periódicos fueron otro escaparate para el arte vanguardista, con la publicación de caricaturas en un momento en el que, en respuesta al arte academicista, "lo feo se convirtió en bonito".

En definitiva, la muestra revela todo el espíritu cultural de este barrio moderno de entre siglos que atrajo a jóvenes vanguardistas como Picasso y que fue determinante, como ha concluido el comisario, para la evolución de los artistas que llegaron a principios del siglo XX.