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El acuerdo entre Carmen Thyssen y el Gobierno para el alquiler de la colección de arte de la baronesa ha dado hoy uno de sus penúltimos pasos -el último será la firma final- con la cobertura legal otorgada por el Consejo de Ministros.

El pacto incluye el alquiler de poco más de trescientas obras -329- de la colección de la baronesa al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid por un periodo de quince años y un alquiler anual de 6,5 millones de euros.

Las negociaciones se han prolongado más de una década (dos desde que se produjo la cesión), pero el proceso, parece que llega, por fin, a buen puerto.

La baronesa Carmen Thyssen ha declarado a Efe sentirse muy contenta. Tras esta escueta declaración, uno de sus abogados, el exministro Ángel Acebes, ha explicado a Efe los detalles del proceso que alguna vez pareció poco posible.

"Este es un acuerdo muy bueno para España y la cultura española. La colección Carmen Thyssen se queda en España con la colección de su marido. Es un gran día para la cultura y el patrimonio español", dice entusiasmado el abogado de la baronesa, para quien "haber podido colaborar" en las negociaciones es "todo un orgullo".

El número de obras a las que afectará el contrato bajan de las 425 que recoge la última garantía de Estado a 329, una reducción sensible.

La diferencia se trata, según el abogado, de un grupo de obras de pintura catalana que hasta ahora estaban cedidas al museo de Madrid "pero no expuestas" y que irán ahora a parar al Museo Thyssen de Sant Feliux de Guisols (Gerona), que abrirá pronto.

La primera cesión de la colección de la baronesa, en el año 2000, fue por 11 años y 700 obras. Pero en este tiempo, Carmen Thyssen ha abierto otros museos como el de Málaga y su colección se ha desperdigado.

El contrato también incluye la vuelta del "Mata Mua" de Paul Gauguin, que todavía no se encuentra en España, asegura Acebes.

El Real Decreto que hoy ha aprobado el Consejo de Ministros y que entrará en vigor tras su publicación en el BOE, previsiblemente mañana, reconoce a la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza la garantía del Estado. En las próximas semanas, el texto legal deberá ser ratificado en el Congreso.

"Cuando esté todo el papeleo listo se podrá firmar", explica Acebes, que no cree que la espera se prolongue mucho.

José Manuel Rodríguez-Uribes ha sido el ministro que ha conseguido lo que parecía imposible, un acuerdo final por la colección, aunque no ha durado en el cargo para verlo hecho realidad. Lo habían intentado antes que él nueve ministros -sin contar a Máxim Huerta-, y será el nuevo titular de Cultura, Miquel Iceta, quien haga los honores y rubrique el documento.

Desde el pasado 29 de enero, cuando ambas partes sellaron el acuerdo "firme" pero con algunos "flecos por cerrar", se han sucedido tres prórrogas que ambas partes atribuían a burocracia y que hacían temer que las negociaciones se hubieran torcido de nuevo.

"Es un acuerdo complejo e importante, es un arrendamiento a largo plazo. Había que dejarlo todo muy bien documentado y eso lleva sus plazos", ha explicado ahora el exministro y abogado Acebes.

Además del número de obras y las condiciones de alquiler, otra de las cuestiones espinosas era la situación fiscal de la baronesa, residente en Andorra. Desde hace años, Carmen Thyssen pide una mayor flexibilidad para atender sus museos en España y que los días que pasa en este país con este motivo no computen a efectos de residencia.

Ninguna de estas cuestiones figuran en el contrato, según Acebes. "No se ha pedido ningún privilegio", asegura.

La ley dice que los días que se dediquen a cuestiones relacionadas con el patrimonio español de manera gratuita no computarán como residencia, pero eso es, según sus palabras, algo que "ya está en la ley".

A la firma del contrato asistirá también Borja Thyssen, hijo de Carmen Thyssen, como heredero de la colección.

El hijo de la baronesa entró a formar parte del patronato del museo este año pasado y según ha declarado en alguna ocasión la baronesa, su objetivo es que sea vicepresidente del patronato -cargo que ella ocupa- cuando ella no esté.

El acuerdo de alquiler finalizará en 2036. Entonces, el Gobierno podrá comprar la colección descontando el dinero aportado en estos 15 años y adquirirla finalmente, o optar por un nuevo alquiler.

Por Celia Sierra